El ministro de la Producción, Rafael Rey Rey, reconoció que la reciente cancelación del concurso público para la distribución de la cuota de atún asignada al Perú por la Comisión Interamericana de Atún Tropical (CIAT) fue un duro golpe para el desarrollo de la industria peruana.
Precisó que la alta expectativa que generó este proceso iba a servir como argumento para solicitar a la CIAT una mayor cuota de acarreo para el Perú. "Es un duro golpe. La idea era utilizar la alta expectativa que había generado la convocatoria del concurso en 16 empresas (entre peruanas y extranjeras) e insistir en nuestro pedido para una ampliación de la cuota de acarreo de 3.195 a 14.046 metros cúbicos", dijo. Otro de los objetivos al ampliar la cuota de acarreo era lograr que los principales grupos peruanos amplíen sus plantas de conservas para procesar atún y que inviertan en la construcción de una flota pesquera. Y es que, según los cálculos del Produce, por cada tonelada de atún que se captura y procesa se crean 600 puestos de trabajo.
No obstante, Rey aseguró que no se dará por vencido y adelantó que la próxima semana anunciará las medidas que tomará su despacho para obtener una mayor cuota de acarreo.
Como se sabe, el proceso de licitación volvió a fojas cero luego de hacerse público el proceso contencioso que mantiene el ministerio con la Sociedad Atunera del Sur desde el 2005. En ese año, el entonces ministro David Lemor anuló la adjudicación de 2.000 metros cúbicos de atún que se asignó a esa empresa, por no haber tramitado una serie de permisos para la construcción de embarcaciones atuneras ante la CIAT.
EL DATO
No lo tiene fácil
La próxima reunión de la CIAT se realizará la primera semana de octubre en La Jolla, California. El Perú necesita conseguir el respaldo de los 16 miembros de la CIAT. Esto no es fácil, pues en las dos últimas reuniones la mayoría se ha opuesto.