El ex presidente del Senado Felipe Osterling señaló ayer que la propuesta del titular del Congreso, Javier Velásquez, de eliminar la inmunidad parlamentaria de proceso "es una cortina de humo que busca desviar la atención pública de los acuciantes problemas que atraviesa hoy el Perú".
"Esta proposición no tiene ni pies ni cabeza y, al tratarse de una reforma constitucional, evidentemente no va a alcanzar los 80 votos necesarios para su aprobación (...) Además, está planteando un referéndum, para lo cual tampoco va a hallar apoyo", aseguró.
El legislador aprista Javier Valle Riestra discrepó con Osterling y sostuvo que no considera la iniciativa de Velásquez una cortina de humo, sino un "gesto puritano de alguien que quiere reivindicar la imagen del Parlamento".
Opinó que tal vez el titular del Legislativo tiene la pretensión de ser el candidato presidencial del Apra en el 2011, y que de esta forma estaría buscando "el aplauso de las galerías".
EL PROBLEMA DE FONDO
Tanto Osterling como Valle Riestra consideraron absurdo querer solucionar el actual decaimiento del Poder Legislativo mediante la eliminación de la inmunidad parlamentaria de proceso.
"El problema es mucho más de fondo. Es consecuencia de la Constitución de 1993, que estableció un sistema unicameral y rompió con el bicameralismo tradicional en nuestro país. Ya no hay una cámara de senadores que fiscaliza a la de diputados y viceversa", lamentó Osterling.
Propuso eliminar el sistema del voto preferencial, debido a que genera que "gente improvisada con vocación delictiva" llegue al Congreso. También planteó que los parlamentarios reciban solamente un sueldo mensual --y que a partir de este cubran sus viajes y obligaciones de representación-- y que no puedan contratar personal.
Por último, la histórica figura del PPC señaló que a fines de año debe darse una renovación del Congreso por mitades "para que el electorado tenga la posibilidad de revocar a aquellos que no han dado pie con bola".
SEPA MÁS
Velásquez la tiene bastante difícil
4El artículo 81 del Reglamento del Congreso dice que las leyes de reforma de la Constitución se aprobarán con el voto favorable de al menos la mitad más uno del número legal de congresistas, para luego ser sometida a referéndum o, en su defecto, será aprobada en dos períodos anuales de sesiones sucesivas con el voto aprobatorio de un número superior a los dos tercios (80 legisladores).
4Solo la bancada humalista se ha mostrado dispuesta a discutir y, eventualmente, apoyar la iniciativa de Velásquez.