Admitir un indebido hábeas corpus en favor del clan de los Sánchez Paredes le ha costado al juez Esteban Lévano el no gozar de su jubilación desde el 2 de setiembre, en tanto dura el proceso que le abrió la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA) por inconducta funcional. También decidió investigar a la jueza Ruth Silverio, quien dejó en libertad a dos universitarias acusadas de extorsionar a un empresario.
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