Por Rocío La Rosa Vásquez
"Friend, I have some important news that I want to make official. I've chosen Joe Biden to be my running mate...". (He escogido a Joe Biden para ser mi compañero en la carrera electoral). Así empezaba el original mensaje de texto enviado a los celulares de los seguidores del candidato a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Demócrata, Barack Obama (47). Un toque de modernidad para anunciar el nombre de quien sería su vicepresidente en caso llegue a vencer en esta carrera hacia la Casa Blanca a su rival republicano, John McCain (72).
Obama le encargó la búsqueda de su vicepresidente a un equipo encabezado por Caroline Kennedy, hija de quien fuera el presidente John F. Kennedy. La selección pasó por un minucioso hurgamiento de su trayectoria profesional y vida personal. Debía quedar una persona cuya vida esté libre de escándalos. En ese afán se filtran a la prensa los nombres del bolo para el respectivo termómetro mediático. Así lo contó hace unos días a este Diario Peter Romero, uno de los asesores de Obama que estuvo de visita en Lima.
Hasta allí nada que nos concierna directamente, pero sí que da pie a una oportuna comparación con los 'running mate' peruanos. ¿Serán elegidos con la misma rigurosidad o más bien como resultado de la enraizada modalidad 'a dedo'?
ESCENARIOS DISÍMILES
Al director del Instituto Nacional Demócrata, Luis Nunes, no le falta razón cuando dice que estamos frente a dos escenarios política y culturalmente distintos. Pero en medio de las diferencias también hay similitudes. "En Estados Unidos el candidato a presidente puede consultar al partido, pero en el fondo está en sus manos la designación", cita Nunes para hacer notar la coincidencia con el Perú.
El quid del asunto --explica-- es que en el Perú se designa a un compañero de plancha pensando solo en asegurar votos: un militar (Luis Giampietri), una empresaria conservadora (Lourdes Mendoza), un empresario y dirigente deportivo (Arturo Woodman, quien acompañó a Lourdes Flores), etc. En la tierra del tío Sam, en cambio, la consigna es fortalecer las debilidades del candidato presidencial.
Eso explica que sea Biden, un hombre con amplia experiencia en política internacional, algo que según los analistas no tiene Obama. Y también que McCain lleve a la gobernadora de Alaska, Sarah Palin (44), para pescar el voto de las mujeres y los jóvenes.
Para Nunes no es que en Estados Unidos el proceso de selección sea mejor que en el Perú, pero a partir de allí podríamos replantearnos si queremos continuar bajo un sistema político presidencialista.
¿CÓMO JUEGAN LOS PARTIDOS?
José Luis Echevarría, director nacional de procesos electorales del Jurado Nacional de Elecciones, nos recuerda que a diferencia de EE.UU., donde el vicepresidente ostenta el cargo honorífico de presidente del Senado, aquí no pasa de ser un funcionario figurativo dentro del Ejecutivo, que ocupa el despacho presidencial cuando el jefe de Estado sale del país. Actualmente ambos vecepresidentes son cogresistas.
Para el funcionario, las elecciones internas de cada partido político sigue siendo el talón de aquiles de la democracia. Según la ley de partidos, estos reservan el 20% de las listas al Congreso para sus invitados. "Es un porcentaje alto y esos invitados pueden terminar ocupando los primeros puestos. Así la elección primaria pierde su esencia y la oportunidad para que los representantes del partido surjan de la elección de los afiliados. Eso debe cambiar".
Lo único que exige la ley de partidos es la cuota de género. "Los estatutos son variopintos. No tengo el dato si algún partido establece su plancha presidencial tras elecciones internas, pero estoy casi seguro de que no. Es que son asociaciones libres".
LA LÍNEA ES LO DE MENOS
Giampietri --como primer vicepresidente--, reemplazaría a Alan García en caso de impedimento temporal y si este es permanente, el titular del Congreso tendrá que convocar a elecciones.
El director del Instituto de Opinión Pública de la Universidad Católica, Fernando Tuesta, hace hincapié en que años atrás en el país los vicepresidentes pertenecían al partido de gobierno, lo que "garantizaba una línea de continuidad", lo que no ocurre con Giampietri.
Para Tuesta es una mirada inconsciente de la inmortalidad del mandatario. "Si algo pasara y García no pudiera seguir en el cargo, el presidente sería Giampietri. Nadie lo eligió y si hubiera sido candidato presidencial tal vez hubiera quedado rezagado. Pero más allá de eso no comparten una línea de pensamiento".
En tiempos de carencia de partidos políticos sólidos, buena es la ocasión para mirar otras realidades. El ejercicio puede resultar más que provechoso.
SEPA MÁS
Dejan huella en Brasil
Los vicepresidentes se eligen por acuerdo de los partidos en Brasil. Suelen ser personas que representan a los sectores industrial o agrícola. Dos vicepresidentes que dejaron huella fueron Itamar Franco y José Sarney. Ambos asumieron la presidencia de su país en momentos difíciles.
Otros menesteres
En Colombia la elección de vicepresidentes se hace a consideración del gobernante de turno y estos no tienen mayor participación. El actual, Francisco Santos, ha tenido protagonismo promoviendo a Colombia como sede de un mundial de fútbol.
Creado por Chávez
Es el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien introduce la figura del vicepresidente en la Constitución de 1999. Es él quien lo nombra una vez en el poder, por eso no tiene peso electoral. Un dato curioso es que tras el golpe de Estado del 2002, su vicepresidente asumió el cargo pero solo por unos minutos. El vicepresidente más controvertido fue el periodista José Vicente Rangel, por su rol de operador político. También fue el primer ministro de la Defensa Civil y canciller de la República. Actualmente está fuera del Gobierno pero sigue siendo influyente.
Malas relaciones
En Argentina el vicepresidente es a su vez presidente del Senado. Se elige al interior del partido, aunque no ha sido así en los últimos años. Curiosamente han tenido pésimas relaciones con sus presidentes. Néstor Kirchner siempre desautorizaba al suyo y a su esposa Cristina Fernández no le ha ido mejor. Hace poco su vicepresidente, Julio Cobos, votó en contra del impuesto a la exportación de granos que ella quiso imponer. Gracias a ese voto su proyección política va en aumento.