CINE. Festival de Venecia
VENECIA [AGENCIAS]. La última ganadora del Óscar a la mejor actriz secundaria, Tilda Swinton, sigue el ejemplo del también premiado Javier Bardem y anunció en Venecia que se tomará un período sabático: "Me retiro un tiempo y es un placer anunciarlo", dijo.
"No he tenido problemas para compaginar mi vida familiar con la profesional, pero no quiero que mis hijos vivan entre maletas", aseveró en Venecia, en una entrevista con medios internacionales.
La actriz británica, de 47 años, rentabilizó un año en el que, además de recibir la estatuilla dorada por una breve intervención en "Michael Clayton", ha rodado con Béla Tarr "The Man from London" y con los hermanos Coen "Burn After Reading", que abrió el miércoles la Mostra y en la que encarna a una mujer con muy mal humor.
"Tengo toda una franquicia de 'bitches and witches' (zorras y brujas)", aseguró. "He interpretado a una blanca --la de 'Las Crónicas de Narnia'-- a una negra --la que le dio el Óscar-- y una roja --por su papel en 'Burn After Reading'. Creo que ahora mi futuro está encaminado hacia las amantes y alcohólicas", bromeó.
Sofisticada, de humor fino y piel pálida, Tilda tiene ese glamour 'indie' que la ha aupado como musa de los directores más rompedores y que, a la vez, le permite ser el toque de distinción de algunas superproducciones estadounidenses.
Para sus películas de proyección minoritaria tiene una regla: "Nunca busco guiones, sino directores" y, así, no le ha importado realizar papeles episódicos en "Adaptation" (2001), o protagonizar cintas complejas como "Orlando" (1992), adaptación de la novela de Virginia Woolf.
HOMENAJE Y ACTUALIDAD
El Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) encargó hace un año a Jia Zhangke un proyecto cinematográfico para su futura exposición "En la ciudad china". El resultado parcial, el cortometraje "Heshang de aiqing ("Cry me a River")", se presentó en Venecia.
Este filme es, junto con "35 Rhums", de Claire Denis, el único con una parte de producción española que se exhibe este año en la Mostra. Producido también por la productora del propio director chino, Xstream Pictures, y por el centro Cité de l'Architecture du Patrimoine de París, "Cry Me a River" es la quinta parte de un filme colectivo orquestado por Zahngke y centrado en "cómo influyen en las personas los veloces cambios de las ciudades chinas".
Zhangke, ganador del León de Oro en 2006 por "Naturaleza muerta", se encarga de Suzhou, una especie de Venecia en China, según el cineasta, por la que pasean dos ex parejas y analizan, en un entorno tradicional, la vigencia de sus sentimientos.
Experto en mostrar los daños colaterales del progreso en toda su filmografía, el realizador desarrolla en 19 minutos una perspectiva muy crítica (con el avance de China) pero no en términos tan bíblicos como en "Naturaleza muerta".
El realizador chino orquestará también los otros cuatro fragmentos, cada uno sobre una ciudad y dirigidos por nuevos valores de la cinematografía de su país: Chen Tao, Peng Tao, Li Yong Qi y Han Jie.