La armadora de la selección menor de Venezuela, Roslandy Acosta, fue a sus 16 años la voleibolista más joven de las 144 que disputaron el torneo femenino en los Juegos Olímpicos en Beijing 2008. Ella está en el Perú para disputar el Campeonato Sudamericano de Menores que se inicia hoy y trata de explicar el secreto de su país para ganar el protagonismo que el Perú ha perdido.
¿Cómo fue tu experiencia olímpica?
Fue una experiencia muy bonita e importante. Es el sueño de todo deportista. Yo a mi corta edad ya lo he conseguido, pero espero seguir adelante y asistir a más juegos.
Entraste de suplente, pero te convertiste en una pieza importante.
Sí, solo no jugué el primer partido contra China. Me acoplé al fuerte ritmo de las rivales y en los momentos que entré lo hice con la mente positiva y siempre dando lo mejor de mí para el equipo.
¿Cuál fue el secreto de Venezuela para levantar el nivel y llegar a los juegos?
Lo logramos ante todo gracias a Dios y a nuestro equipo que siempre estuvo unido. El entrenador Tomás Fernández siempre nos apoyó y confió en nosotras, en que sí se podía. Al igual que todo el pueblo venezolano que nos alentó a la distancia.
Pero ustedes se conocen desde hace mucho tiempo...
Ufff, demasiado tiempo. Venimos jugando juntas desde hace cuatro años. A pesar de que las mayores juegan fuera en sus ligas. Entrenamos muy fuerte, muy duro. En doble horario todos los días. Ya jugamos varios partidos internacionales, y voy dominando los nervios. Es así.
¿Hasta dónde pretende llegar Venezuela?
En las Olimpiadas quedamos en el puesto duodécimo. El objetivo próximo es situarnos entre las ocho mejores. Ahora tengo otra responsabilidad: clasificar al Mundial de México con el equipo menor.
¿Cierto que en Beijing te tomaste foto con Kobe Bryant?
Sí, le pedí un autógrafo, pero hasta aceptó que nos tomáramos una foto. También le pedí autógrafo al equipo brasileño de vóley. No podía creer estar ahí, y no viéndolo por televisión.