CONFLICTO EN EL CÁUCASO
MOSCÚ [EL COMERCIO / AGENCIAS]. El Gobierno Ruso les plantó ayer la cara a los países occidentales al insistir en su posición en la crisis georgiana e incluso lanzar una amenaza velada al advertir que también puede imponer sanciones.
El presidente ruso, Dimitri Medvedev, lanzó esta advertencia en la víspera de una cumbre de la Unión Europea (UE) en Bruselas para estudiar una respuesta a la intervención rusa en Georgia.
En una entrevista concedida a la televisión rusa, Medvedev explicó que no era partidario de las sanciones. "Por eso Rusia solo las adopta en casos extremos", afirmó, al explicar que, además, la imposición de tales medidas requería la adopción de leyes especiales.
"Pero si hace falta, también podemos adoptar este tipo de leyes", amenazó Medvedev, aunque calificó esa opción de contraproducente.
También dejó claro que no había marcha atrás en su decisión de reconocer a las dos regiones separatistas georgianas de Osetia del Sur y Abjasia como estados independientes, algo que los países occidentales condenan abiertamente. "Tomé esa decisión y no hay marcha atrás", puntualizó.
Rusia tiene previsto firmar unos acuerdos con ambos territorios la próxima semana, que permitirán a Moscú establecer bases militares en ambas, así como detallar áreas para una posible cooperación.
Antes de las declaraciones de Medvedev, el primer ministro británico, Gordon Brown, advirtió en una columna que la respuesta militar rusa en Georgia y el reconocimiento de dos regiones georgianas separatistas, Osetia del Sur y Abjasia, dejan poco margen a la UE para cambiar el curso de las relaciones con Moscú.
"A la luz de las acciones rusas, la UE podría revisar totalmente sus relaciones con Rusia", advirtió Brown en el semanario británico "The Observer".
EL DATO
Origen
Las tropas rusas entraron en Georgia el 8 de agosto para contrarrestar la ofensiva lanzada por Georgia para retomar el control de Osetia del Sur.