Por Elizabeth Cavero
En los últimos meses del 2007 y los primeros del 2008, empresas grandes, medianas y pequeñas dedicadas a la exportación de productos agrícolas sufrieron por igual una coyuntura de desabastecimiento de envases. Los factores fueron diversos, pero los empresarios consultados por Día_1 coinciden en señalar dos principales causas: la sobreproducción de mango, que pasó de 100.000 a 180.000 toneladas, y la demanda inusual de espárrago peruano explicada por un mal año en la producción de China.
Ambas coyunturas, sumadas al crecimiento sostenido de las exportaciones no tradicionales, presionaron la capacidad de las fábricas de envases de lata, vidrio y cartón, las mismas que se vieron en la necesidad de proveer a sus clientes de manera selectiva, dando prioridad a las empresas más grandes y a aquellas que habían programado sus compras. Las otras tuvieron que esperar y en más de un caso, empresas pequeñas no pudieron cumplir con sus clientes.
¿Qué ha pasado desde entonces? Los últimos cuatro meses han sido de baja demanda en el sector de la agroindustria exportadora y el abastecimiento de algunos tipos de envases ha sido normal. Sin embargo, no se descarta que una situación como la del año pasado se repita. "Podría volver a darse, todo depende de la cosecha", afirma Javier Dávila, jefe del Departamento de Estudios Económicos de la Sociedad Nacional de Industrias.
Pero Dávila dice también que más allá de una coyuntura, todos los sectores productivos están creciendo y eso multiplica la necesidad de envases. De hecho, desde aquella situación de desabastecimiento a fines del año pasado, los exportadores ya no han vuelto a tener la posibilidad de comprar sin que haya de por medio una programación.
"Nosotros pedíamos las cajas con 7 días de anticipación, pero entre diciembre y enero tuvimos que esperar de 21 a 30 días por las cajas", cuenta Giovana Fernández, responsable del abastecimiento en Gam Corp, pequeña empresa que exporta productos marinos. Aquella vez la empresa resolvió el problema comprando cajas provisionales, pero ahora los plazos de entrega son de entre 7 y 15 días.
En la agroexportación, una mediana empresa como Procesadora confirma que entre octubre y noviembre del 2007 hubo un desabastecimiento de frascos de vidrio. "Owens Illinois (transnacional del vidrio que tiene el 95% del mercado peruano) siempre nos ha pedido una programación, pero aquella vez fueron más estrictos: a los que no habíamos pasado una programación, nos atendían solo en la medida en que les era posible. A nosotros nos daban la mitad del pedido", detalla Verónica Cam, del área de logística. Situación similar tuvieron que afrontar incluso las grandes empresas del rubro. "Ahora los proveedores nos piden proyecciones a mediano plazo que les permitan tener un mejor horizonte para la planificación de sus compras", señala Paola Lozada del área de logística de Camposol.
Ambas empresas coinciden en señalar que con los envases de lata, el problema es otro: el alza internacional de los precios de la hojalata y de los recubrimientos interiores de las latas que son derivados del petróleo. Cam, de Procesadora, afirma que en el último mes, uno de sus proveedores ha aumentado de US$20 a US$24 el precio del millar de latas.
Desde el punto de vista de las empresas proveedoras, los clientes deben acostumbrarse a trabajar de una manera más planificada. "Nosotros manteníamos un stock, pero ahora tratamos de no tener más producción que demanda", señala Emilio Llosa, gerente de negocios de Owens Illinois. Llosa explica que los dos hornos que están funcionando (Callao y el primer horno de Lurín) no pueden producir a media capacidad porque los costos son muy altos. Tampoco puede cambiar moldes para un cliente que pide 50.000 frascos, cuando la capacidad del horno es de 400.000. En mayo próximo Owens encenderá el segundo horno de Lurín y con ello crecerá de manera importante su volumen de producción (hoy es de unos 700 millones de envases). Sin embargo, el costo podría aumentar si la fábrica no asegura su abastecimiento de gas y debe recurrir a otra fuente de energía.
Jaime Reátegui, presidente del Comité de Envases y Embalajes de la SNI, afirma que los costos también podrían subir en el cartón corrugado, pues el dólar se ha depreciado respecto a las monedas de los países que proveen de materia prima, como es el caso de Finlandia. La noticia alentadora son las inversiones por venir de las empresas Industria de Papeles y Cartones (US$25 millones) y de Carvimsa (US$10 millones), que dentro de poco --según la SNI-- estarán ampliando la capacidad productiva del rubro. Además, estará por verse el impacto de nuevas inversiones en las fábricas de envases metálicos (US$ 9 millones de Metalpren y US$ 15 millones de 2I).
Según Giancarlo Chichizola, gerente comercial de Fadesa, las latas que fabrica su empresa no subirán más de lo que suben sus insumos (70% en el último año). Fadesa es hoy la única productora de la lata cuadrada de medio kilo, en la cual la capacidad de producción sí está al 100%. "Pero los aumentos no serán por la demanda, sino solo por los costos de nuestros insumos", repite. Mientras que haya una demanda alta, esta y otras empresas apostarán por abastecer primero a los clientes más grandes, con los que saben que habrá una relación a largo plazo.