Por Mario Mejía / Luis García
En medio del dolor y la indignación, ayer fue sepultado el adolescente de 15 años que murió el último viernes de un balazo disparado por un vigilante del INPE en los alrededores del penal de Piedras Gordas en Ancón.
El autor del disparo, Jaime Alarcón Montilla, jefe de seguridad del citado centro penitenciario, fue denunciado ayer ante el Poder Judicial por la titular de la Tercera Fiscalía Provincial Mixta de Puente Piedra, Elizabeth Parco Mesía, por el delito de homicidio simple. El juzgado que acoja el caso tiene 24 horas para evaluar la denuncia y determinar si dicta orden de detención o de comparecencia para el acusado.
La responsabilidad de Alarcón, quien fue separado temporalmente del INPE a partir del lunes 1 de setiembre, fue determinada por la fiscalía tras las investigaciones policiales y las declaraciones de los involucrados.
La fiscal Parco sostuvo que, en su manifestación, el acusado reconoció ser el autor de los disparos, aunque dijo que solo usó su arma con fines disuasivos. Según él, quiso evitar que se concretara un supuesto robo de cables eléctricos y, además, sentía que peligraba su vida.
Mario Guzmán, abogado de los familiares de la víctima y de los tres compañeros del menor baleado, sostiene que los adolescentes aseguran que ellos estaban jugando cuando aparecieron los vigilantes del INPE y dispararon al cuerpo. En esa circunstancia cayó abatido uno de ellos con una bala que ingresó por la nuca y salió por un costado de la boca, según consta en el certificado de necropsia.
Los familiares y compañeros de estudio del menor niegan enfáticamente que este haya estado robando cables. "Es imposible, pues se trata de cables de alta tensión y están tendidos a más 15 metros de altura", dijo un tío.
"Era un chico estudioso y trabajador que ayudaba a repartir pan a su madre todas las mañanas antes de ir al colegio", comentó una escolar. Muchos vecinos del asentamiento humano Las Lomas de Ventanilla coinciden en señalar que el menor era honesto y trabajador.
CONCLUSIONES POLICIALES
Sin embargo, en las conclusiones de la investigación policial se señala que existirían indicios de que los adolescentes habrían estado robando cables: en el lugar de los hechos se habrían encontrado cables cortados y también una mochila con desarmadores, llaves y dos pernos gruesos, estos últimos al parecer procedentes de un poste de tendido eléctrico.
El abogado Guzmán reconoció que efectivamente la mochila encontrada pertenece a uno de los chicos, pero niega que contuviera herramientas. "Eso fue 'sembrado' para tratar de justificar el crimen", indicó.
Ayer brindó su manifestación ante la policía y la fiscalía uno de los menores que acompañaba a la víctima. El último lunes lo habían hecho los otros dos, uno de los cuales se puso a llorar durante el interrogatorio .
El sepelio se realizó a las cinco de la tarde de ayer en el cementerio Jardines del Buen Retiro en Puente Piedra. Unas 200 personas acompañaron el cortejo fúnebre.
Los padres de la víctima, Jesús Moscoso Valle y Erlinda Zelaya, reclamaron justicia y pidieron que el autor del disparo fuera severamente castigado. Ambos negaron que su hijo y los chicos que lo acompañaban hubieran estado robando cables eléctricos. "Ese agente del INPE me ha quitado a mi hijo y debe pagar su culpa", sostuvo la madre en medio del llanto.
No hubo extracción de órganos
En la mañana de ayer circuló la versión de que alguien había extraído órganos al cadáver del adolescente abatido cerca del penal de Piedras Gordas. Cuando los familiares movieron el cuerpo para colocarle una camiseta deportiva, creyeron descubrir que le faltaban las córneas y el corazón. Haciendo eco de la denuncia de los padres de la víctima, la ministra de Justicia, Rosario Fernández, solicitó a la fiscal de la Nación, Gladyz Echaíz, que ordenase una investigación exhaustiva.
Cerca de la una de la tarde un grupo de fiscales y médicos legistas llegó hasta la casa donde el cuerpo era velado y, tras practicar un peritaje, determinó que no le faltaba ningún órgano, lo cual fue certificado por los familiares.
MÁS DATOS
Separaron a más agentes del INPE
4El INPE no solo separó de la institución a Jaime Alarcón Montilla, sino también a los agentes Cristian Almeyda y Raúl Vega, quienes resguardaban el penal de Piedras Gordas.
4El INPE y el Ministerio de Justicia se comprometieron a pagar el sepelio y entierro del menor.
4Según la PNP, los muchachos no tenían por qué jugar fútbol cerca del penal pues tenían canchas en su barrio. Para los detectives, es sospechoso que tardaran demasiado en comunicar lo que pasó.
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Ministerio Público descarta extracción de órganos al cadáver en:
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