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LOS LECTORES DE NUESTRA WEB SE INCLINARON POR LA GENERACIÓN DEL 80

Degeneración actual

¿Esta es la mejor generación de los próximos 50 años? Los hinchas no creen en Chemo. El éxito personal puede confundirse con la gloria de hacer feliz a todo un país

Por Elkin Sotelo C.

"Tendrían que pasar 50 años más para que aparezca una generación como esta". Esa fue la frase que disparó Chemo del Solar en su primera conferencia de prensa casi un año atrás y que se transformó en el colectivo de la afición en "esta es la mejor generación de los últimos 50 años". De hecho, para esta confusión en la interpretación colaboraron la prensa y el mismo técnico con sus desvaríos futbolísticos que pusieron a la selección en el último lugar de Sudamérica. En el úl-ti-mo.

Chemo ayer hizo la salvedad y pretendió acabar con el mal entendido. "No podría faltarle el respeto a César Cueto, Teófilo Cubillas o al capitán Héctor Chumpitaz que fueron mis ídolos, no soy irrespetuoso", dijo y pidió que se revisaran sus declaraciones para salir de la duda.

Ya bastante tiene Del Solar con luchar día a día con sus limitaciones y falta de experiencia --reconocidas por él mismo ayer en la Videna-- para dirigir a la selección como para soportar que se le adjudiquen expresiones que son como crueles zancadillas para un invidente. No fue su intención comparar a la promoción de Guerrero, Farfán y compañía con las viejas glorias de México 70, Argentina 78 o España 82. Menos mal.

Pero, a pesar de la aclaración, la composición de su frase todavía deja un mar de dudas y el error en que cayó ahora lo pagamos todos con la vergüenza de estar casi eliminados del Mundial. No solo eso: estamos con un chimpún fuera de Sudáfrica después de recibir 13 goles como visitantes. Peor registro imposible.

De la promocionada generación de Pizarro, Guerrero y Farfán, que para el técnico sería la mejor en los próximos 50 años, ahora no contamos con ninguno y se tuvo que acelerar el proceso de maduración de otros chicos como Daniel Chávez, Carlos Zambrano o mucho más jóvenes como Danny Sánchez y Reimond Manco. En menos de un año Chemo no supo cuidar el valor de su grupo para conducirlos por el profesionalismo y el compromiso con la selección y convocó a 73 jugadores, número récord en Sudamérica. Cifra increíble para un fútbol al que sus dirigentes llevaron a la pobreza extrema.

HOY MILLONARIOS
Es difícil saber ahora con qué generación se queda José del Solar. Y abierta esa discusión también es pertinente saber qué sucede con los hinchas y cuál es la época que más recuerdos felices les trae. El foro se abrió en elcomercio.com.pe y sigue vigente. Algunas opiniones rechazan la vuelta al pasado, como suele hacerse cada vez que la selección cae en derrotas.

La mayoría de cibernautas coincide en que la generación que participó en los mundiales del 78 y 82 fue la mejor que tuvo Perú en su historia. Como Quiroga, Duarte, Chumpitaz, Díaz, Rojas, Velásquez, Cueto, Cubillas, Sotil, La Rosa y Oblitas difícilmente volverán a aparecer jugadores; sin embargo, el técnico Marcos Calderón no tuvo la osadía de decir que como dichos futbolistas no nacerían más en 50 años.

La siguiente de Reynoso, Carranza, Barco y el propio Del Solar y la que continuaron Palacios, Maestri y los hermanos Soto no consiguieron ofrecerles a los hinchas satisfacciones de ningún tipo. A pesar de ello y por la evolución del fútbol como un producto comercial, pudieron gozar de un mejor futuro económico que las viejas glorias, lo cual para muchos es una injusticia de la vida, pero una realidad que sigue su curso imparable al punto de que hoy un jugador a los 20 años ya puede ser millonario. Los mundialistas de los setenta, salvo excepciones, difícilmente lo son.

ÉXITO E IDOLATRÍA
¿Cuán lejos está un jugador exitoso de ser un ídolo? Ufff. Podría pasarse la vida siendo exitoso y morir sin conocer el cariño eterno de la gente. Podría acumular una envidiable fortuna, pero pasarse sus días recorriendo los estadios sin ver su rostro en alguna bandera en las tribunas. Amasar entre sus manos millones de euros sin saber la delicia de la gloria que solo se consigue acudiendo a un mundial con la camiseta de tu país.

Por ello hasta ahora --para muchos-- resulta conmovedor un partido de las viejas glorias y por eso algunos como César Cueto, el 'Poeta', todavía inspiran respeto entre veinteañeros de trenzas y aretitos en las narices.

Ahí es donde se hace complicado discernir entre éxito e idolatría; casi siempre lo primero tiene que ver con el dinero; lo segundo con el corazón. Y aunque para algunos esto parezca pérdida de tiempo, es preferible a que signifique una fatal pérdida de memoria.

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