DIME QUE SÍ
Antes de estresarse con el vestido de novia, la fiesta de boda y la luna de miel, primero hay que soportar los nervios de la pedida de mano. Y no porque los padres de la futura esposa estén presentes, no, eso ya no es tan común. "Hay demasiada expectativa y se necesita creatividad, porque muchas mujeres no quisieran recordar que ese momento decisivo no fue lo que esperaban", sentencia Paola Ruiz, quien junto con sus compañeros de la Universidad del Pacífico, Elizabeth López, Javier Aguilar y Gustavo Cueva, llamaron a su proyecto de negocio "Dime Que Sí".
"La idea inicial era hacer un negocio de sorpresas para adultos en general (cumpleaños, despedidas, bienvenidas) pero luego notamos que el segmento de parejas era el que más convenía. Uno puede esmerarse y gastar más por su novia, sobre todo si realmente quiere casarse con ella", dice Ruiz. Asimismo, al dirigirse a varones jóvenes del sector A-B, entre 25 y 35 años, pretenden aliviar las cargas de trabajo de una mayoría de ejecutivos, al proporcionarles un servicio creativo y satisfactorio. Aunque duela admitirlo (y cueste decirlo explícitamente), otro factor para que "Dime Que Sí" confíe en tener un público amplio es la poca creatividad y romanticismo del género masculino. Por más amor e ideas que haya, la gente cada vez tiene menos tiempo para que todo salga como estuvo planeado.
Tras un estudio de campo y entrevistas con amigos, más una búsqueda en los registros civiles (incluyendo visitas a iglesias), el grupo creó tres servicios: el de La cena romántica (siempre fuera de un restaurante, que es lo más convencional); La búsqueda (se le dejará pistas a la novia en lugares especiales hasta llegar a una pedida de mano espectacular) y A tu medida (sin límites en ideas y costos).
"Serán consultoras mujeres las encargadas de convocar a hombres y descifrar (a través de ellos) los deseos de la enamorada. Tienen que ser muy intuitivas", dice Ruiz. En el futuro, los servicios se irán ampliando (aniversarios de boda, el primer embarazo, etc.) pero siempre enfocados en parejas.
LAS CLAVES
1. Según el Informe General de Apoyo (2007) que citan los estudiantes, las personas del sector A-B perciben un sueldo mensual de US$2.000 a US$4.000.
2. Alrededor de 26.000 inscripciones de partidas de matrimonio se registran en Lima cada año, según las cifras recogidas por el INEI y el Reniec.
3. El márketing y la publicidad no serán demasiado masivos porque esto les restaría factor sorpresa a las mujeres. Debe ser muy exclusivo: el costo mínimo del servicio no será menor a US$450.
4. El período de trabajo de la empresa se hará con 15 días y hasta un mes de anticipación a la fecha escogida. Según sea la prisa del novio, habrá un costo adicional.
5. No hay competencia directa para el negocio, solo indirecta. Una empresa de flores ofrece un paquete para pedidas de mano, pero no es su especialidad.
EL DATO
Si desea mayor información sobre este proyecto, comuníquese con los alumnos a través de este correo: e-center@up.edu.pe