La reconstrucción del sur vuelve a mancharse con el escándalo. Más de sesenta familias del distrito de Chilca, perteneciente a la provincia de Cañete, habrían accedido de manera irregular a los bonos de reconstrucción de seis mil soles que el Banco de Materiales otorgó a los damnificados del terremoto del año pasado, cuando en esa jurisdicción solo cinco familias perdieron sus viviendas.
Tras el terremoto del 15 de agosto del 2007, el alcalde Pablo Nalda Quiróz informó a la población que de acuerdo con una evaluación del Comité Distrital de Defensa Civil únicamente cinco familias de Chilca habían sufrido el colapso de sus viviendas construidas con adobe. Sin embargo, algunas semanas después se constituyó un padrón de afectados que, en su mayoría, estaba constituido por familias que apenas habían sufrido rajaduras en sus casas.
Como lo denunció el programa "Cuarto poder" el domingo pasado, las personas favorecidas irregularmente usaron los bonos de seis mil soles para levantar un nuevo piso en sus viviendas y hasta para construirse otras casas. En su mayoría se trata de familiares y amistades del alcalde y sus regidores.
El Comercio visitó ayer Chilca y acudió al municipio distrital con el fin de conversar con el alcalde Nalda sobre esta grave denuncia. Ni el alcalde, ni sus regidores fueron ubicados. También se intentó hablar con el presidente del Comité de Damnificados de Chilca, José Luis Rodríguez, quien fue el encargado de la selección de las familias que debían acceder a los bonos, pero no fue posible hallarlo en su vivienda, ni en su farmacia.
Según Marlene Aguilar Tenorio, vecina de la primera cuadra de la calle Nicolás de Piérola, personal municipal ofreció la entrega de los bonos a quienes no habían sufrido la pérdida de sus inmuebles. A ella misma se le ofreció un bono, pero se negó porque su vivienda no había sufrido mayores daños.
Digna Caycho Camacho sí perdió su vivienda en el terremoto, pero hasta el momento no recibe ningún apoyo para levantar su nuevo hogar. Sin embargo, en la misma cuadra donde vive, su vecino Alfredo Ramos, trabajador de la Municipalidad de Chilca, viene ampliando el tercer piso de la casa.
Fuentes del Ministerio de Vivienda adelantaron que dicho sector emitirá un pronunciamiento sobre el uso indebido del bono de reconstrucción.
MEDIDAS EN PISCO
En cuanto a Pisco, el alcalde Juan Mendoza Uribe habló ayer de graves indicios de que algunas familias habrían negociado el bono de seis mil soles a cambio de la entrega en efectivo de tres mil a cuatro mil soles. Ello será supervisado por once personas que han sido contratadas por la comuna pisqueña, en convenio con el Ministerio de Vivienda, para recorrer la ciudad y constatar el buen uso de los bonos entre los damnificados empadronados. Los que no lo hayan hecho serán denunciados penalmente por el delito de estafa, comentó el alcalde Mendoza.