Tras la modesta participación de la delegación peruana en las Olimpiadas de Beijing, la selección de menores de vóley hace renacer las esperanzas en el deporte nacional: Estas chicas que no pasan de los 17 años lograron pundonorosamente el subcampeonato sudamericano y, con ello, su clasificación al Mundial del 2009.
Hay, pues, lugar para el optimismo, pero ello implica seguir apoyando decididamente a esta disciplina desde el Gobierno y el sector privado. En El Comercio congratulamos a esta selección, cuyos triunfos sentimos muy cercanos, pues muchas de estas jóvenes participaron en los Semilleros de Vóley que auspiciamos desde hace 20 años junto con el Banco de Crédito del Perú, para encauzar el ímpetu de jóvenes deportistas en un esquema integral.
Si no se siembra, no se cosecha. Los semilleros -- de vóley y atletismo-- son un ejemplo de cómo la empresa privada puede comprometerse y lograr resultados, como no sucede con otros deportes en continua crisis. Las chicas del vóley nos demuestran que, fuera de grandes presupuestos como los del fútbol, lo que se necesita es liderazgo, orientación y motivación para darle triunfos al Perú.