Por Patrick Espejo. Periodista
En la memoria aún está fresca aquella noche de octubre del 2006 cuando el coliseo Dibós retumbó con la clasificación de la selección de vóley de menores al Mundial de México. Recuerdo bien que nadie las 'empelotó'. Meses más tarde, la selección de fútbol Sub 17 quedó cuarta en el Sudamericano de Ecuador y clasificó al Mundial de Corea. El presidente de la República recibió a los chicos en Palacio y a cada uno les dio un premio en efectivo por tamaña alegría.
El vóley es un deporte querido por todos, pero apoyado por unos cuantos.
Ha pasado un año y el vóley vuelve a clasificar a un Mundial. Ayer fueron a Palacio, pero les dieron solo flores y felicitaciones. No hubo retribución económica. Dicen que se debió a la austeridad. Las pupilas de Hernán Artieda irán al Mundial de la India que comienza el 5 de agosto del 2009. Este grupo necesita apoyo. No quisiera que el vóley siga viviendo del pasado, recordando aquellas madrugadas gloriosas. Quisiera que eso lo vivan hoy y para eso se necesita haber comenzado a trabajar ayer.