Por Christian Navarro Rojas
Hoy culmina el Sexto Congreso Nacional de Prospectiva y Estudios de Futuro (Prospecta Perú), una disciplina no muy conocida pero de enorme influencia en las naciones y organizaciones donde se aplica. Conversamos con el secretario general encargado del Concytec sobre los alcances y aplicaciones de esta ciencia en la economía y los negocios.
¿Cómo definir la prospectiva?
La prospectiva es una disciplina científica, es una ciencia social, como la antropología, la sociología y la historia, pero es desconocida para la gran mayoría de la gente porque aún está en una etapa de consolidación. La definición consensuada es que es una disciplina científica que estudia el futuro para comprenderlo y poder influir sobre él. No es una herramienta ni una metodología de gestión.
O sea que tiene que difundirse más para que nuestros líderes la encuentren útil
Tenemos la suerte de que hay mucha gente que entiende la necesidad de que en el país se haga planeamiento con prospectiva y sabe de su utilidad en otros países. Se usa en políticas públicas en Japón desde hace 40 años y hay impactos medibles. Finlandia e Irlanda usaron esta disciplina y construyeron el mejor futuro posible para sus naciones.
¿Qué esperamos nosotros?
A Dios gracias, nos pudieron escuchar los responsables del diseño del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan). Es por eso que la ley que lo crea reconoce que el modelo de planeamiento del país debe ser un modelo prospectivo. Eso nos debe permitir establecer una visión compartida de futuro que todos los peruanos tendremos que construir. Nosotros, los prospectivistas, nos sentimos como misioneros que entran a un territorio no creyente y tratamos de buscar conversos. Los otros andan preocupados por el corto plazo, consideran que el mediano y largo plazo son horizontes temporales tan complejos que es imposible administrarlos, pero sí es posible llegar a identificar escenarios futuros lo suficientemente claros y consistentes como para establecer, después, estrategias adecuadas. Hoy, la anticipación ya no es el problema, lo difícil es que se reconozca el valor de esta información y que los políticos o empresarios la tomen como válida y definan estrategias para conducir a sus organizaciones, a sus países, a sus ciudades, a la construcción del mejor escenario futuro que puedan lograr.
¿Qué se está anticipando?
Se vienen muchas cosas, por ejemplo, en energía. Hoy, miles de personas comentan el tema del petróleo, pero en esta área está a punto de ocurrir un salto tecnológico a partir del uso de la energía más barata que recibimos del universo y su uso más eficiente: la fotosíntesis. Hoy, los científicos están buscando formas alternativas de usar la fotosíntesis para la generación de energía. John Craig Venter, uno de los creadores del genoma humano, está desarrollando una fábrica de bacterias que producen acetona y alcohol etílico, pero su mayor negocio será desarrollar la patente de una bacteria que produzca gasolina. Esta información está en la web de Synthetic Genomics. Y no es ciencia ficción, está en Internet. Lo que pasa es que los economistas y los expertos no ven estas páginas. Aún no hemos asumido que estamos en la sociedad del conocimiento. Hay mucha información relacionada con nosotros que no sabemos.
¿Cómo puede ayudar la pros-pectiva a las empresas?
Las posibilidades de la prospectiva en las empresas son muchísimas. Puedes mejorar la calidad de tus decisiones actuales, identificar mercados nuevos, posibles sustitutos o competidores y hasta planificar tu salida del mercado. La sostenibilidad de las empresas está sujeta a muchas variables. Se habla mucho de la competitividad, pero para los prospectivistas esto no es relevante, se trata de una medición de hoy, pero mañana, ¿quién sabe? La clave es la sostenibilidad. Hay empresarios peruanos a los que la prospectiva los está ayudando, que la han asumido con mucha seriedad. No puedo decir nombres, pero hay algunos que se han formado académicamente y la practican dentro de sus empresas, manejando escenarios. Allí se reúnen los directores y trabajadores, clientes, proveedores, todos los que participan en la cadena de valor de la organización con consultores y asesores externos para armar escenarios. A nivel de pymes se trabaja, por lo general, en los gremios.
¿Y cómo está trabajando el Estado?
El Ceplan va a obligar a que todos hagan prospectiva. No se trata de un planeamiento estratégico clásico. Tendremos que pensar en escenarios. Tener una sola visión no nos ayudará.
LA FICHA
Nombre: Fernando Jaime Ortega San Martín.
Profesión: Ingeniero metalúrgico y doctor en administración.
Situación familiar: Casado, con dos hijos.
Cargo: Secretario general encargado del Concytec.
Organización: El Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica se encarga de promover e impulsar el desarrollo en estos campos.
La prospectiva es participativa, no hay estudios individuales, sino que existe una alta participación de actores sociales. En un estudio de prospectiva serio participan al menos 30 personas. Por lo tanto, sus resultados son creación colectiva. En Japón, estudios de prospectiva contaron con la participación de 5.000 especialistas; en Brasil, con 3.000.
Los congresos Prospecta Perú comenzaron el 2003 y no hay antecedentes en América Latina sobre un evento de este tipo que se haya mantenido con esta frecuencia.