Por Rudy Jordán
LA BECA SOCIAL
Si de buena onda social se trata, la PUCP se lleva las palmas, pues entregará el próximo ciclo (2009-1) 30 becas dirigidas a los mejores alumnos de quinto de media de los colegios de Fe y Alegría. El principal criterio socioeconómico que considerará la Oficina de Apoyo de la universidad es que el ingreso familiar no exceda las tres remuneraciones mínimas vitales, es decir, 1.650 soles.
Esta es una beca muy generosa, que contempla los costos de la primera carrera, estudios de inglés, bonos para adquirir libros, bonos para las cafeterías, seguro contra accidentes, tutorías a los alumnos y costos de licenciatura.
La Universidad Sedes Sapientiae, fundada el año 2000, también se centra en el aspecto social. En sus cuatro modalidades de becas, le abre las puertas a aquellos que no tienen mucho dinero, pero sí hartas ganas de estudiar y colaborar con los voluntariados.
"La universidad es mi casa y mi barrio", afirma Karina Orellana Figueroa, una chica ayacuchana, quechuahablante, que no financia sus estudios con billetes, sino con ayuda en charlas, conferencias, y otras actividades relacionadas con la imagen institucional de esta universidad de Lima Norte.
EL NOMBRE DEL HIJO
En la Universidad Alas Peruanas (UAP) y en la Universidad de San Martín de Porres (USMP) la familia importa, y mucho.
Gino Alva, quien se graduará de periodista en diciembre, eligió la carrera gracias al consejo de su padre: "Puedes ser literato, como Vargas Llosa, estudiando periodismo en la San Martín; y, de paso, ahorramos". Gino goza de una beca por su buen promedio y porque su papá es 'profe' de la universidad (lo dice sin paltas).
"He tenido que cumplir con 30 horas de trabajo durante el ciclo en áreas afines a mi carrera. La beca es integral, solo pago 32 soles anuales por el seguro contra accidentes", cuenta.
La Universidad Alas Peruanas tiene 12 años de fundación y alrededor de 50 mil alumnos a nivel nacional, casi el triple de estudiantes que la nonagenaria PUCP. Esta casa de estudios, creada por una cooperativa que asocia a personal de las tres instituciones de las Fuerzas Armadas, ofrece una veintena de carreras y tiene una escala de precios para asociados. Los cónyuges y los hijos de los integrantes de las Fuerzas Armadas y el propio socio titular pagan un costo que no excede los 390 soles mensuales (dependiendo de la facultad), por lo que podría considerarse como una beca.
DEPORTISTAS QUE GANAN
La Universidad de Lima, la Ricardo Palma y la Universidad de Piura apuestan por el deporte. Estas instituciones becan a aquellos deportistas que jueguen por la 'sele' de su universidad, con la condición de que tengan buenas notas y asistan a los entrenamientos.
Pepe Ríos tiene 22 años y habla --y tapa-- con seguridad. No en vano ha sido el arquero de la Universidad de Lima durante ocho ciclos, seleccionado nacional en categoría menores y becado durante casi toda la carrera de ingeniero industrial, la que terminará en diciembre.
"Puedes ser becado por notas y por actividades extracurriculares. Si postulo como deportista, debo integrar el seleccionado de la universidad y demostrarle a la asistenta social que requiero una beca. Así, cada deporte tiene una bolsa de créditos y el entrenador de cada disciplina determina, en función del desempeño, cuántos créditos-beca le brinda a cada uno de sus deportistas", asegura Pepe.
En la 'Richi', Ricardo Valderrama, jefe del Instituto del Deporte, nos cuenta que, además de entrenar y no jalar cursos, "la obligación del deportista es participar en los Juegos Deportivos Interuniversitarios". En esta universidad, las cinco boletas del ciclo se dividen en cinco partes iguales. Digamos que un nadador que cumple con los requisitos puede llegar a ahorrar entre el 20% y 60 % de las boletas durante toda su carrera de pregrado.
La sede capitalina de la Universidad de Piura tiene actualmente 25 alumnos becados por deporte. Gracias a un acuerdo con el Club Regatas Lima, deportistas de diferentes disciplinas han ingresado a esta casa de estudios; y, dependiendo de su nivel competitivo, pueden acceder a 1/4 de beca o a una beca total para paliar el costo de la boletas, cuyas escalas fluctúan entre 1.290 y 2.890 soles.
EL PREMIO A LAS NOTAS
En la Universidad del Pacífico, la ayuda económica --porque no hay becas en el sentido estricto de la palabra-- se ofrece con ciertas restricciones. La directora de escala de pensiones, Maritza Díaz, dice que "la ayuda está dirigida a los chicos que valen".
Los chicos que valen son aquellos que, además de tener buenas notas, tuvieron algún suceso infausto (orfandad, por ejemplo) y no cuentan con la plata para pagar las boletas, que varían entre los 311 soles (escala A) y los 662 soles por crédito (escala D).
Si en la Pacífico te incitan a ser brillante ("atrévete a ser el mejor"), en la UPC becan a aquellos que, como reza su slogan publicitario, "exprimen su cerebro". En buen cristiano: los alumnos que al final de cada ciclo académico se sitúan en el tercio superior de su carrera (según su promedio ponderado) se hacen acreedores a una subvención económica equivalente al 30% de la pensión que les corresponde.
"No estoy de acuerdo con que el único criterio para becar a alguien sea el aspecto académico. Hay amigas que podrían demostrar que no pueden pagar", confiesa Silvia Sarmiento, quien tiene 21 años y, pese a pertenecer al grupo de becadas de la UPC, cree que su universidad es "super fría" en ese sentido.
La asistenta de medios Magda Simons asegura que "de manera eventual se otorgan becas totales o parciales a partir de un previo estudio socioeconómico".