LA PEOR CRISIS DIPLOMÁTICA ENTRE AMBOS PAÍSES
WASHINGTON / CARACAS [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Estados Unidos expulsó ayer al embajador de Venezuela, Bernardo Álvarez, y congeló los fondos de dos funcionarios venezolanos de alto rango y de un ex funcionario acusados de armar y apoyar a las FARC, como parte de la creciente crisis diplomática entre Caracas y Washington.
La expulsión del diplomático venezolano fue en respuesta a la decisión tomada el jueves por el presidente Hugo Chávez y el miércoles por el mandatario boliviano, Evo Morales. Ambos ordenaron la expulsión del máximo representante de EE.UU. en sus países.
El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Sean McCormack, dijo que Chávez y Morales actúan con desesperación para contrarrestar la creciente oposición interna a su liderazgo. "Ello refleja la debilidad y desesperación de esos líderes", dijo MacCormack.
En un acto de solidaridad con Bolivia, Hugo Chávez dijo el jueves por la noche que dispuso la expulsión del embajador de EE.UU. en Caracas, Patrick Duddy, y llamó a su representante en Washington a retornar de inmediato a Venezuela.
VÍNCULOS CON TERRORISTAS
En tanto, el Departamento del Tesoro de EE.UU. congeló ayer los fondos de dos funcionarios venezolanos de alto rango y de un ex ministro acusados de armar y apoyar a las FARC.
Las acciones afectan a Hugo Armando Carvajal Barrios, director de Inteligencia Militar de Venezuela, y a Henry de Jesús Rangel Silva, director de Inteligencia y Servicios de Prevención, así como al ex ministro del Interior Ramón Rodríguez Chacín.
"Los señalamientos de hoy exponen a dos altos funcionarios del Gobierno de Venezuela y a un ex funcionario que armaron, ampararon y recaudaron fondos para las FARC, incluso cuando ejercían el terrorismo y secuestraban a inocentes", dijo Adam J. Szubin, director de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro.
McCormack dijo que las acciones emprendidas contra los tres ciudadanos venezolanos no guardan relación con la disputa diplomática, sino que eran el resultado de un seguimiento de varios meses.
En su anuncio del jueves, Chávez reiteró sus repetidas acusaciones respecto de que Washington intentaba asesinarlo. "Váyanse al carajo, yanquis de mierda", espetó el presidente. "Los planes son destruir la vida del presidente y la democracia en Venezuela".
Por su parte, la fiscalía militar y los tribunales castrenses de Venezuela investigan a fondo la denuncia de Chávez y lo harán hasta las últimas consecuencias, dijo ayer el general Jesús González.
"Podemos afirmar con convicción y firmeza que vamos por muy buen camino en estas investigaciones", dijo González, jefe del Comando de Operaciones Estratégicas de la Fuerza Armada Bolivariana.
"ES UN CIRCO"
En tanto, los dirigentes de la oposición acusaron a Hugo Chávez de montar un circo con sus denuncias, con lo que pusieron en duda la veracidad del complot.
El ex candidato presidencial y gobernador del estado de Zulia, Manuel Rosales, recomendó al mandatario que le baje los decibeles a su agresividad verbal y que deje de poner en ridículo al país. Rosales afirmó que Chávez ha denunciado decenas de veces conspiraciones para asesinarlo en casi diez años de gobierno y nunca aparecen los involucrados.
"Siempre es la investigación, las supuestas reuniones, los despliegues y los allanamientos, pero el día de hoy no hay nada que demuestre lo que está ocurriendo. Hoy reiteramos lo que hemos venido diciendo: Chávez saldrá de Miraflores por la vía de los votos y a él le decimos que se dedique a trabajar", dijo Rosales.
Por su parte, el líder del partido Primero Justicia, Julio Borges, señaló que el presidente Chávez debería ocuparse de resolver los problemas de los venezolanos y dejar de lado los conflictos con otras naciones. "Primero Justicia condena categóricamente cualquier acto de violencia que atente contra la democracia no solo de nuestro país, sino de cualquier otra nación. Al igual que rechazamos cualquier intento de magnicidio, también condenamos los homicidios que ocurren a diario en Venezuela por la delincuencia", indicó.
El terrorismo y el factor petrolero
La decisión del Gobierno Estadounidense de imponer sanciones a altos funcionarios venezolanos, acusándolos de estar vinculados a las FARC, haría emerger la posibilidad de que Washington incluya a Venezuela en el grupo de naciones que apoya o patrocina el terrorismo, junto con Corea del Norte e Irán, lo que acarrearía una serie de sanciones políticas y económicas.
Por otra parte, durante sus casi diez años en el poder Chávez ha amenazado con detener los envíos petroleros a EE.UU. si agrede a su gobierno.
Pese a que Chávez lleva años tratando de diversificar sus clientes mediante acuerdos con otros grandes consumidores energéticos como China, Venezuela ha sido un abastecedor confiable incluso en episodios de tensión.
Analistas aseguran que detener los envíos dañaría más a Venezuela que al país norteamericano. Chávez no puede encontrar rápidamente nuevos clientes, porque buena parte de su crudo necesita ir a refinerías especiales.
CLAVES
Denuncia con poco eco en prensa local
1. Las denuncias de un supuesto plan de golpe de Estado y de magnicidio salieron a la luz el jueves en un programa de televisión, que presentó unas grabaciones en las que militares retirados y en activo preparaban una conspiración.
2. Para la prensa local, este intento de golpe mereció un espacio limitado y sus titulares se concentraron en la expulsión del diplomático de EE.UU.