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ENTREVISTA. Mariana de Althaus

"La maternidad da una nueva libertad"

LA DRAMATURGA PRESENTA EN EL TEATRO DE LA MUNICIPALIDAD DE SAN ISIDRO SU MÁS RECIENTE MONTAJE: "EFÍMERO". LA HISTORIA, QUE MEZCLA HUMOR Y MELANCOLÍA, EXPLORA LOS DIFERENTES ESPACIOS DE LIBERTAD DE LAS MUJERES

Por Enrique Planas

Quizá se trate de su obra más personal. La dramaturga Mariana de Althaus lo confiesa: el proceso de "Efímero", la obra que presenta en el teatro de la Municipalidad de San Isidro, ha sido especialmente "errante". "Empecé a escribirla hace tres años y me pareció entonces una completa tontería --dice--. Y de pronto, el Británico convocó a su concurso de dramaturgia. Yo había dado a luz y no hacía más que dar de lactar en mi casa, absolutamente neurótica como todas las primerizas".

Entonces sacó del cajón las pocas escenas escritas de su obra sobre una mujer que salía a buscar a su gato perdido. "Faltando tres semanas para la fecha límite del concurso, me puse a escribir todos los días mientras le daba de lactar a mi hija", recuerda De Althaus. "Te puedes imaginar el estado hormonal en que la terminé".

Así, el nacimiento de Nerea, su hija, le dio a la autora el sentido de aquellas líneas escritas antes sin un hilo conductor. La maternidad y su sobreproducción de estrógeno le dieron las claves de la obra.

¿En qué medida tu maternidad influyó en la escritura de la obra?
No fue nada consciente, pero el resultado es evidente. La obra no tiene nada que ver con la maternidad, más bien toca en sus escenas las diferentes formas de las mujeres para romper con la rutina, con lo estable, con la vida asumida y atreverse a hacer algo completamente diferente. La maternidad es una de esas formas. Para una mujer es una ruptura total con el anterior estado de cosas.

Hay una visión conservadora que considera la maternidad como el objetivo final de las mujeres...
La idea común es que la maternidad es un problema. Yo misma estaba completamente segura de que jamás sería mamá. Todas las personas que conozco consideran que la maternidad es el fin de la libertad. Yo quería proponer lo contrario: la maternidad como el encuentro con una nueva libertad, el inicio de un mundo de posibilidades que una no había visto.

En "Efímero", no hay lugar para los hombres. ¿Cómo planeaste este mundo femenino, cerrado y hermético?
Tantas mujeres juntas es muy peligroso, pero yo sabía en lo que me estaba metiendo. Solo el luminotécnico es hombre (ríe). Una vez fue un fotógrafo guapo, llegó a tomar fotos a las chicas (las actrices Alejandra Guerra, Denise Arregui y Lita Baluarte) y generó una revolución. Las mujeres somos muy complicadas. Es verdad, en esta obra no caben los hombres. Como te repito, escribí esta obra cuando acababa de dar a luz. Fueron tiempos en que, en mi caso, los hombres estaban fuera. Ellos no entendían para nada lo que yo estaba pasando. No me molestaba, pues también tenía mujeres a mi alrededor. No escribí "Efímero" con el propósito de hablar sobre las mujeres, sino que así se definieron los personajes.

También es evidente la irrupción del humor en tu obra...
El humor ha sido involuntario en mis obras. Mi primera intención era hacer obras dramáticas, pero mis personajes hacían reír por ser tan absurdos y extremos. Al principio me rebelaba contra eso, hasta que me di cuenta de que podía ser una virtud. Por ejemplo, pensé que "Ruido", la última obra que presenté en el Centro Cultural de la Católica, era un drama ubicado en la época del primer gobierno de Alan García, y resultó ser una comedia. La gente gritaba de risa. Ya lo he asumido como parte de mi forma de escribir. Lo acepté.

¿No te frustra que lo que quieres decir seriamente adquiera sentido cómico?
Me he dado cuenta de que la vida tiene esos dos lados. Uno siempre está riendo y llorando a la vez.

¿Antes te tomabas muy en serio?
Mucho. Creía que lo que estaba diciendo era importantísimo y fundamental. Y pensaba que todos tenían que llorar conmigo. Hoy eso me da vergüenza. Hoy sé que nada es importante, salvo mi hija.

MÁS INFORMACIÓN
Lugar: Teatro de la Municipalidad de San Isidro. Calle República 455, El Olivar. Temporada: Hasta el 26 de octubre. De jueves a domingo, 8:00 p.m.

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