SE TEME QUE HAYA MÁS VÍCTIMAS
GALVESTON / HOUSTON [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Miles de viviendas inundadas, más de cuatro millones de personas sin electricidad, incendios y cristales arrancados de los rascacielos son algunos de los efectos del paso del huracán Ike por Texas.
Los equipos de rescate recorrieron ayer las calles cubiertas de agua y escombros en busca de los que se negaron a evacuar sus hogares e insistieron en aguantar la furia de Ike, que tocó tierra en Galveston con vientos de 176 kilómetros por hora.
Muy temprano, el presidente George W. Bush declaró a Texas zona de desastre, lo que permite el desembolso de ayuda federal extra para las tareas de asistencia y reconstrucción, indicó la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino.
Los daños causados por Ike han sido significativos en Texas y Luisiana, afirmó el secretario de Seguridad Nacional de EE.UU., Michael Chertoff, quien mencionó informes sin confirmar de posibles víctimas mortales.
NOCHE DE TERROR
Sherry Gill es una de las pobladoras que pasó la noche en League City, una localidad ubicada a medio camino entre Galveston y Houston, pese a la orden de evacuación, abrazada a su familia y escuchando cómo el viento sacudía su vivienda. "Fue una noche de terror. Pensé que el techo saldría volando", señaló.
En Galveston, la marea subió algo más de cuatro metros, por debajo de las expectativas de siete metros que algunos meteorólogos temían.
En Houston, la cuarta ciudad en tamaño de EE.UU., cerca de cuatro millones de personas se quedaron sin electricidad. Muchas calles, anegadas por las fuertes lluvias, eran imposibles de atravesar y en las aceras podían verse restos del temporal: cristales arrancados de las ventanas, tejas desprendidas y numerosos árboles caídos.
Las redes de telefonía móvil se saturaron. Uno de los edificios símbolo de Houston, la torre Chase, de 75 pisos y la más alta de la ciudad, perdió innumerables cristales de sus ventanas.
NO FUE LO QUE SE TEMÍA
"El peor escenario que se había proyectado en algunas áreas no ocurrió, particularmente en Houston", declaró el gobernador de Texas, Rick Perry.
La tormenta se cobró por lo menos dos vidas en Texas, aunque se prevé que la cifra aumentará. Una mujer falleció en la madrugada de ayer al caer un árbol sobre su casa, que la aplastó mientras dormía. Un muchacho de 19 años cayó a un arroyo cerca de Corpus Christi y fue arrastrado por la corriente.
Tras su paso por el centro de Houston, Ike se degradó a tormenta tropical en su avance por el este de Texas, pero las lluvias torrenciales y los tornados que genera constituyen todavía una amenaza.
SE BUSCAN VÍCTIMAS
Ayer, varios incendios seguían ardiendo sin control en Houston, y las operadoras del servicio telefónico de emergencia 911 recibieron unas 1.250 llamadas en 24 horas, dijo Frank Michel, vocero del alcalde de Houston Bill White.
"La verdad lamentable es que vamos a tener que entrar... y poner a nuestra gente en la agobiante situación de salvar a quienes no tomaron una decisión prudente. Probablemente realizaremos la operación de búsqueda y rescate más grande que se haya cumplido en el estado de Texas", dijo Andrew Barlow, vocero de Rick Perry.
El ojo de Ike tocó tierra en Galveston a las 3:10 de la madrugada como huracán de categoría 2. "Para nosotros, fue de categoría 10". dijo el jefe de los bomberos de Galveston, Mike Varela, al ser sugerido que comparara a Ike con el huracán Rita, del 2005.
Aunque más de un millón de personas desalojaron las comunidades costeras cercanas al lugar donde tocó tierra la tormenta, las autoridades de cuatro condados señalaron que 140.000 no obedecieron las órdenes de evacuación obligatoria.
Los bomberos rescataron a 300 personas que cambiaron de parecer y huyeron en el último minuto, abriéndose camino con dificultad por las calles inundadas, cargando ropa y otras posesiones.
"No sabemos qué vamos a encontrar. Esperamos hallar con vida y bien a la gente que decidió quedarse", dijo la alcaldesa de Galveston Lyda Ann Thomas.
Peruanos solidarios*Los primeros informes de los helicópteros de la Guardia Costera indican que las casas de esa zona no estarían aptas para ser habitadas, por lo que se deberá solicitar una inspección antes de autorizar el regreso de sus propietarios.
Los esposos Ramos, en compañía de sus hijos Astrid, Ángeles, Yamilet y Jonathan, apenas pudieron evacuar la zona de peligro 24 horas antes de que Ike llegase a las costas de Texas.
Ante la proximidad del huracán y la congestión de las carreteras, la Asociación Peruana de Dallas-Fort Worth logró ubicar por radio a nuestro compatriota Óscar Llaque para que brindara auxilio y refugio a la familia peruana en problemas.
"Damos gracias a Dios por encontrar un refugio en casa de un compatriota. Vivimos siete años en EE.UU. y somos del distrito de San Martín de Porres. Avisen a nuestros familiares en el Perú que estamos sanos", dijeron los esposos Ramos a El Comercio vía telefónica.
Al cierre de esta edición, Gabriel Egúsquiza, presidente de la referida asociación, dijo que todavía no se tiene información sobre la situación de decenas de compatriotas que viven en Galveston y Houston.
"Estamos en contacto con las autoridades policiales y consulares para recabar información. Nuestros afiliados ayudan en la tarea. En las próximas horas tendremos un panorama más claro de lo que sucedió con nuestros compatriotas".
* Miguel Vivanco. Corresponsal
MÁS DATOS
4El precio del galón de gasolina subió unos cinco centavos, para quedar en 3,73 dólares.
4Ike, el mayor ciclón que ha tocado tierra en EE.UU. desde el paso del Katrina por Nueva Orleans en el 2005, obligó a cerrar 17 refinerías de petróleo en el golfo de México, donde se procesa el 22% del combustible estadounidense.