ÚLTIMO DÍA EN FRANCIA
PARÍS [EFE]. En el segundo día de su trascendental visita a Francia, el papa Benedicto XVI presidió ayer una solemne misa en la explanada de Los Inválidos, en el centro de París, ante una multitud que superó todas las previsiones.
Unas 260.000 personas, según la diócesis de París y la prefectura de policía, asistieron a la ceremonia religiosa de dos horas, en la que participaron con cantos y oraciones.
El Sumo Pontífice llegó en su papamóvil, generando una fuerte ovación de los fieles, que agitaban sin cesar banderitas amarillas y blancas, los colores del Vaticano.
Miles de asistentes a la misa pasaron la noche en el lugar, al que llegaron procedentes de la basílica de Notre Dame, en una procesión de antorchas en la que participaron 40.000 personas.
Benedicto XVI, quien inició el viernes su primera visita papal a Francia, se ha ganado la simpatía de muchos católicos del país con su perfecto dominio del francés y su forma directa de abordar temas como la laicidad del Estado, abogando junto con el presidente galo, Nicolas Sarkozy, por una laicidad positiva.
El primer ministro francés, Francois Fillon, que se encontraba entre los asistentes a la misa, rechazó las críticas de algunos sectores de la sociedad francesa contra Sarkozy por su postura en este asunto.
"El presidente de la República cumple su papel al desear que el conjunto de corrientes de pensamiento, religioso y filosófico, convivan en nuestro país con la misma voluntad de construir", dijo.
Añadió que el Papa también cumple su papel cuando pide más vocaciones sacerdotales y es compatible con el respeto del principio de laicidad, establecido por la ley de 1905 que separa el Estado y la religión en Francia.
En medio de las fuertes medidas de seguridad para la visita papal, que movilizó en París a unos 5.400 policías y gendarmes, la multitud abandonó la explanada al final de la misa en orden y sin incidentes. Centenares de sacerdotes repartieron la comunión, y al final del servicio religioso el público rompió en un sonoro aplauso y ovaciones de "Viva el Papa".
Entre el numeroso público se encontraban familias enteras, con niños de corta edad, jóvenes, ancianos, discapacitados en sillas de ruedas o ayudados por voluntarios y personal sanitario.
Esta mañana Benedicto XVI oficiará una misa en la Prairie de Lourdes en el aniversario 150 de las apariciones de la Virgen.
EN PUNTOS
4Tras el servicio religioso en París, Benedicto XVI viajó ayer a Lourdes para proseguir con la segunda etapa de su visita a Francia, que terminará mañana.
4El Sumo Pontífice recorrió en su papamóvil el camino del Jubileo, un itinerario que sigue los pasos de Bernardette Soubirous, la pastorcita a quien se le apareció la Virgen María.
4El Papa también visitó la iglesia del Sagrado Corazón, el lugar donde vivía la familia Soubirous y la gruta donde la pastorcita vio a la Virgen.