Por Raúl Mayo Filio
Una nueva iniciativa se gesta en la selva central. Integrantes de tres comunidades nativas reciben capacitación en hotelería y gastronomía regional para desarrollar un ambicioso proyecto de turismo vivencial en la región.
En una primera etapa, se construyeron alojamientos rústicos respetando la geografía de la zona. "Los nativos duermen sobre tarimas y no usan cobertores, y tuvieron que familiarizarse con el tendido de una cama y cambio de sábanas", comenta Martín Jaurapoma Lizana, antropólogo a cargo de la capacitación en la comunidad de Pangá, del distrito de Mazamari (Satipo).
Las otras comunidades que participan en este proyecto son Pampa Michi (Chanchamayo) y Marankiari Bajo (Satipo).
En toda esta zona, las viviendas de los nativos son, en realidad, plataformas de madera con un techo de plantas. Los nativos indígenas han aprendido, también, a ambientar habitaciones con paredes y techo de material noble. El resultado ha sido asombroso. Causa admiración ver lo que los habitantes de estas comunidades hicieron: máscaras talladas en madera, artesanías, instrumentos de caza, conchas de caracoles y otros adornos han sido distribuidos en distintos espacios de estos alojamientos.
Así, la cáscara de un coco puede convertirse en un hermoso florero y unas ramas de madera aromática pueden servir como un colgador de toallas.
También destacan los talleres gastronómicos. En la comunidad de Pangá, dos cocineras provenientes de la localidad de Río Tambo, Adela Villacava y Dayana Domingo, se encargan de enseñar a los nativos a preparar platos típicos sin muchos condimentos o aditivos artificiales, y solo con ingredientes naturales provenientes del lugar como la sal, ají y otras especies.
Esta comunidad, que años atrás se libró del terrorismo gracias a la protección natural del río Pangá, ha decidido (como las otras incluidas en el proyecto) incursionar en el turismo para propiciar el desarrollo y bienestar de sus apenas 272 pobladores. Un desarrollo distinto y, a todas luces, beneficioso.
MÁS DATOS
Comodidades
Los proyectos emprendidos en la comunidad de Pangá se ven favorecido porque la zona cuenta con agua y luz eléctrica desde hace algunos años.
Aprendizaje
Durante la capacitación, los nativos conocen costumbres de los visitantes, nacionales y extranjeros, para aplicarlas a sus programas de turismo.