CAMPAÑA. Este 19 de setiembre seamos solidarios
Carlos Penalillo ha donado sangre 31 veces a lo largo de 15 años aproximadamente. Cualquiera podría suponer que se trata de uno de esos vendedores clandestinos, pero no. Es una persona solidaria que salva vidas de gente que ni conoce y --contra lo que usted podría imaginar-- este hecho no afecta su salud en lo más mínimo.
"Soy tecnólogo médico y dono sangre cada tres o cuatro meses. No tengo ningún problema de salud, no padezco ninguna enfermedad ni he subido de peso (como se cree que ocurre al donar sangre), lo que sí me ha subido es el espíritu, la alegría de salvar vidas y poder contribuir a la recuperación de los enfermos", comenta Penalillo.
Donar sangre con tanta frecuencia no le ha causado estragos porque la sangre se renueva constantemente. "Extraer una cantidad relativamente pequeña de sangre no tiene ningún efecto sobre la salud. Apenas el organismo detecta una pérdida del volumen de la sangre manda señales al corazón para que aumente su frecuencia de latidos y se compense esa pérdida. Los glóbulos rojos siempre se están renovando, de manera que si la donación de sangre se lleva a cabo cada tres o cuatro meses no causa el menor daño en los donantes", expresa el doctor Augusto Sagástegui, jefe de la Unidad de Medicina Transfusional del hospital Edgardo Rebagliati.
QUIÉNES PUEDEN DONAR
Ahora bien, no todo el mundo puede efectuar este acto solidario. Es necesario cumplir los siguientes requisitos: pesar más de 55 kilos, tener entre 18 y 55 años, no haberse enfermado de hepatitis y estar en buenas condiciones de salud. El donante, además, debe llenar una encuesta en la que indica sus antecedentes clínicos, enfermedades previas, viajes a zonas endémicas, datos sobre su conducta sexual, etc. De acuerdo con sus respuestas, los especialistas deciden si es una persona adecuada para donar o si existen riesgos de que transmita alguna enfermedad. Además, remarca el doctor Sagástegui, "se hace el análisis para determinar su hematocrito, es decir, la cantidad de glóbulos rojos que tiene y, si está por encima del 40%, es apto para donar sangre. Luego se hacen las pruebas que manda la ley, para VIH, hepatitis B, sífilis y enfermedad de Chagas".
La gente cree que solo ante una desgracia hay que acudir a donar, pero todos los días hay accidentes, personas con hemorragias, niños con leucemia, personas con cáncer que necesitan sangre. Por eso es importante que la gente esté dispuesta a donar, no solo cuando un familiar se lo pide, sino en cualquier momento y con la seguridad de que este acto de amor hacia los demás no le afecta la salud.
UNA AYUDA VOLUNTARIA
El 19 de setiembre se realizará una campaña para sensibilizar a la población sobre la necesidad de donar. Todas las personas que deseen dar un poco de su sangre a quienes realmente lo necesitan pueden acercarse, voluntariamente, al hospital Rebagliati ese día en horas de oficina. No es necesario tener el estómago vacío, se recomienda comer algo ligero, de preferencia sin grasa.