COMENTARIO DEL DÍA
En Wall Street, los inversionistas entraron en pánico después de conocerse la quiebra de Lehman Brothers --la mayor desde 1990-- y la venta del Merrill Lynch al Bank of America, esto luego de que los analistas prevén un futuro incierto de la aseguradora AIG. Esto llevó al índice Dow Jones de Industriales a perder más de 500 puntos, su peor caída desde la reapertura de los mercados neoyorquinos tras los atentados terroristas del 11 de setiembre del 2001. Igualmente, para diversos operadores, los datos que dará a conocer hoy la Reserva Federal en torno a recortar las tasas de interés serán claves para superar la crisis por la que atraviesa el sistema financiero estadounidense.
Más temprano las bolsas europeas reaccionaron con fuertes caídas arrastradas por los desplomes de Wall Street, mientras que los principales bancos centrales de Europa, el Banco de Inglaterra y el Banco Central de Suiza, reaccionaron con inyecciones de liquidez para garantizar el buen funcionamiento del sistema financiero. Así, el Banco Central Europeo tuvo que adjudicar unos US$42.600 millones para atenuar un desplome generalizado de la región.
Las principales bolsas latinas también se sumaron al nerviosismo colectivo de los inversores estadounidenses y procedieron a liquidar papeles ligados al sector financiero. Las caídas más acentuadas fueron las de Sao Paulo (-7,6%), Buenos Aires (-5,2%)y México (-3,8%). En tanto, la bolsa limeña cerró la sesión con moderadas pérdidas arrastrada por los hechos de los mercados neoyorquinos y la baja de los precios internacionales de metales ferrosos --zinc (-6,65%), níquel (-6,12%) y plomo (-4,2%)--, esto ante la ausencia de inversionistas institucionales que se tradujo en un reducido volumen de negocios, tan solo se negoció US$6 millones. Con ello la plaza limeña cayó 9,7% en la quincena.