LA PAZ [EL COMERCIO / AGENCIAS]. El gobierno de Evo Morales y sus opositores avanzan en el diálogo para pacificar Bolivia. La segunda reunión entre el vicepresidente Álvaro García Linera y el representante de los prefectos (gobernadores) opositores, el tarijeño Mario Cossío, concluyó la madrugada de ayer con expectativas optimistas, ya que ambas partes trabajan en un documento para sentar las bases de la negociación.
Los principales temas de debate serían la distribución territorial de las rentas petroleras procedentes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) y la compatibilización del régimen autonómico que reivindican las regiones rebeldes con el proyecto constitucional que impulsa Morales.
El presidente aún no ha participado en los dos encuentros entre su gobierno y los opositores, pero se prevé que lo haga cuando se cierre el preacuerdo.
Ese documento establecería los interlocutores de ambas partes en la negociación, las entidades que actuarían como mediadoras, los temas a tratar y la metodología de trabajo, según publicó ayer el diario "La Razón".
REDADA MILITAR
Mientras tanto, la norteña y amazónica región de Pando, escenario de los episodios más violentos de los últimos días, ha llegado a su tercera jornada bajo el estado de sitio.
En Cobija, la capital de este aislado departamento limítrofe con Brasil y Madre de Dios (Perú), el Ejército detuvo ayer a diez personas presuntamente relacionadas con los actos violentos desatados el pasado jueves en la localidad cercana de Porvenir, donde hubo al menos 30 muertos.
La Prefectura de Pando denunció que los soldados hicieron estallar una granada y que dispararon contra la vivienda de la presidenta del Comité Cívico departamental, la opositora Ana Melena, lo que causó serios destrozos, según mostró un canal de televisión.
La televisión mostró también al prefecto de Pando, el opositor Leopoldo Fernández, en las calles de la ciudad, a pesar de que el Gobierno amenazó con detenerlo bajo la acusación de haber promovido la matanza de Porvenir.
Por lo pronto, el fiscal general Mario Uribe anunció que había ordenado procesarlo por genocidio. Desafiante, Fernández rechazó la acusación y denunció que la intervención militar en Pando, tras un estado de sitio decretado el viernes, solo buscaría tapar responsabilidades del Gobierno.
Gobierno y oposición se responsabilizan mutuamente por la violencia en Pando, cuyas consecuencias aún no se conocen con exactitud porque se teme el hallazgo de más cadáveres en las zonas cercanas al lugar del enfrentamiento.
PRECISIONES
Ministro insiste
El ministro del Interior, Alfredo Rada, confirmó ayer la participación de sicarios del Perú y Brasil en la llamada "masacre de Porvenir", en Pando.
Civiles armados
En Pando, el Ejército decomisó armas de fuego y municiones que estaban en poder de civiles.
Marchan por Evo
Miles de seguidores del presidente Evo Morales marcharon ayer en La Paz para pedir justicia por las muertes violentas en Pando.