Por Erik Struyf Palacios. Corresponsal
BRUSELAS. Mientras que en un puñado de países los homosexuales gozan de los derechos del resto de la población (contraer matrimonio, tener o adoptar niños), en 76 naciones mantener relaciones sexuales con personas del mismo sexo se castiga con cárcel y en 7 (Irán, Emiratos Árabes Unidos, Mauritania, Yemen, Nigeria, Arabia Saudí y Sudán) incluso con la pena de muerte. Estos son los hallazgos de un estudio encargado y publicado por ILGA (Asociación Internacional de Gays y Lesbianas, según las siglas en inglés) sobre los derechos de la población homosexual en el mundo.
Al observar el mapamundi de los derechos de las personas gays y lesbianas salta a la vista que casi existe una correlación entre subdesarrollo y homofobia de Estado, es decir entre pobreza y la existencia de legislación destinada a perseguir a esta población. Stephen Barris, responsable de comunicación de ILGA, propone una segunda y sorprendente lectura: "La homofobia de Estado está estrechamente relacionada con la historia del colonialismo. Antes de la llegada de los colonizadores europeos en África, India, Australia y Oceanía no existían leyes para penalizar la homosexualidad, sino, al contrario, reinaba una tolerancia bastante generalizada hacia una realidad conocida y nombrada con términos muy precisos. Fueron los misioneros y juristas de Europa quienes se empeñaron en negar la realidad y prácticamente compitieron en penalizar la homosexualidad del modo más severo".
Otra fuente de leyes homófobas la constituyen las interpretaciones erradas o conservadoras de textos religiosos. Colonialismo económico y religioso y la radicalización de ciertos regímenes no laicos han resultado en situaciones extremas como las de Irán, cuyo presidente Mahmud Ahmadineyad sostiene que en su país no hay homosexuales, o como las de Gambia, cuyo presidente Yahya Jammeh amenazó recientemente con cortarles la cabeza a los gays y preparar una legislación más estricta que la vigente en Irán. "Gambia es una nación de creyentes, las prácticas pecaminosas e inmorales como la homosexualidad no serán toleradas en este país", advirtió tras lanzar un ultimátum de 24 horas para que gays y lesbianas abandonaran su país.
DESPENALIZACIÓN
Francia, en su condición de presidente de turno de la Unión Europea (UE), se ha propuesto lograr que la Asamblea General de la ONU declare la despenalización de la homosexualidad antes del fin del 2008. Stephen Barris duda de que esta constituya la mejor estrategia para acabar con la homofobia de Estado, pues considera que una votación en la Asamblea General resultaría desfavorable a la causa de los gays.
"Para aumentar el número de países que despenalicen la homosexualidad es preferible la diplomacia discreta, de modo que ampliemos la base de 54 países que nos son favorables y eso solo se conseguirá dando más protagonismo a países del sur del mundo, en particular de América Latina", estima Berris.
El informe nombrado tiene como título "Homofobia de Estado: un repaso a las legislaciones mundiales que prohíben las relaciones sexuales consentidas entre adultos del mismo sexo", y fue elaborado por Daniel Ottosson.
EN PUNTOS
Situación en América Latina
4En América Latina no hay países que persiguen a los homosexuales penalizando sus conductas, pero predominan las naciones que carecen de legislación para reconocer los derechos que reclaman o protegerlos de la discriminación.
4En Uruguay, Argentina, Brasil y México (y limitado a algunas ciudades) dos personas del mismo sexo pueden constituir uniones civiles, pero con derechos claramente inferiores a los que concede el matrimonio entre heterosexuales.
4En Francia la homosexualidad desapareció del Código Penal en 1986.