Por Moisés Ávila Roldán. Corresponsal
SANTIAGO DE CHILE. Unas dos horas le tomó al presidente boliviano Evo Morales sustentar la tesis de que querían derrocarlo. Video en mano, claramente preparado por su equipo de prensa, pasó una a una las declaraciones de los prefectos de la llamada 'media luna' --sus férreos opositores--, debidamente editadas, en las que estos criticaban su gestión.
Gente pobre, golpeada y los recientes enfrentamientos en su país fueron el común denominador de este soporte audiovisual que el mandatario boliviano llevó ayer a la cita de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
Al final, y luego de un debate que sumó unas cuatro horas más, Evo Morales recibió el espaldarazo que esperaba, la Unasur decidió entregar un enérgico respaldo al presidente de Bolivia y rechazó cualquier intento de golpe de Estado de las agrupaciones opositoras.
"Los países de la Unasur advierten que sus respectivos gobiernos rechazan enérgicamente y no reconocerán cualquier situación que implique un intento de golpe civil, de ruptura del orden institucional o que comprometa la integridad territorial de la República de Bolivia", señalaba la declaración, leída anoche por la gobernante chilena y presidenta pro témpore de la Unasur, Michelle Bachelet.
El documento, de once puntos, aprobado por unanimidad por los nueve presidentes presentes ayer en Santiago de Chile, además del canciller peruano José Antonio García Belaunde, recuerda --a sugerencia del presidente venezolano Hugo Chávez-- el golpe militar ocurrido en Chile en 1973, que derrocó a Salvador Allende.
Para Bachelet, quien convocó a esta cumbre de emergencia el fin de semana, no caben justificaciones para los atropellos a los derechos humanos. Hasta la fecha, el número de fallecidos en Bolivia por los enfrentamientos llegaría a 30.
Otro de los acuerdos de la Unasur fue crear una comisión abierta a todos sus miembros, coordinada con la presidencia pro témpore, para acompañar los trabajos de la mesa de diálogo conducida por el legítimo Gobierno de Bolivia.
La cita, que no estuvo exenta de matices, y de algunas condiciones planteadas por Morales --como que los manifestantes de oposición abandonaran las instancias públicas que habían tomado antes de iniciar cualquier diálogo-- fue oportunidad también para que el gobernante boliviano les contara a todos cómo fueron sus inicios como dirigente, y cómo llegó al poder.
CASI TODOS
Los aplausos que no obtiene en La Paz, los consiguió al entrar en La Moneda. Una pequeña multitud recibió entre vivas a Morales durante su arribo a la sede del Gobierno Chileno. Igual sucedió con el gobernante venezolano Hugo Chávez y después con el ecuatoriano Rafael Correa. En cambio, el colombiano Álvaro Uribe fue pifiado. Claro que quienes aguardaban eran militantes del Partido Comunista Chileno.
Así se inició ayer la cumbre de emergencia de la Unasur. En total, nueve presidentes participaron en la cita: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela. El peruano Alan García envió al canciller José Antonio García Belaunde en su representación.
Morales agradeció la decisión de la Unasur y la "posición firme para defender la democracia y la unidad del pueblo boliviano". Aseguró que con este pronunciamiento, Sudamérica optó por defender la vida.
El Perú pide aclaración a Morales"Que aclare exactamente de quiénes se trató [...]. Quisiera saber cuáles son los fundamentos", señaló al llegar a Chile, para participar de la reunión de la Unasur, en representación del presidente Alan García. "No quiero pensar que una afirmación como esa pudiera significar hostilidad a los grupos de compatriotas nuestros allá (en Bolivia)", insistió el ministro, quien, a pesar de sus reclamos, aclaró que no hay rencillas entre Lima y La Paz.
Para García Belaunde, el asunto de Bolivia debe ser tratado en la OEA. "Hay una institucionalidad en la OEA y una experiencia e instrumentos legales dentro de ella para trabajar este tema", insistió.
Aunque en términos más duros, de igual opinión fueron los integrantes de la Alianza por Chile (derecha), agrupación opositora. El senador Hernán Larraín (UDI) pidió que la Unasur no fuera utilizada para exportar modelos políticos de caudillos fracasados, en alusión al comportamiento del presidente Hugo Chávez.
Iván Moreira (UDI) también criticó la presencia de Chávez. "Qué aporte va a hacer Chávez a la paz en Latinoamérica, cuando ha sido el principal precursor de la violencia", comentó.
CLAVES
A. El presidente venezolano, Hugo Chávez, no perdió la oportunidad para volver a culpar a Estados Unidos por la crisis en el gobierno de Evo Morales.
B. "En Bolivia está en marcha una conspiración internacional facturada y dirigida por el imperio norteamericano, tal cual ocurrió en Chile", aseveró minutos después de arribar a Santiago de Chile.
C. Recordó que cuando cayó Salvador Allende --derrocado por Augusto Pinochet-- todo el continente enmudeció. Hoy las cosas han cambiado. "Ya no somos los mudos de hace 35 años", sostuvo.