Por María Helena Tord
Actualmente parece haber un retorno al uso de las antigüedades como objetos decorativos, no tanto como valor histórico, sino como estético.
Estas piezas de deseo --como las llaman los coleccionistas y anticuarios-- han adquirido un especial valor decorativo. Para el anticuario Jorge Bustamante, ahora se consideran antiguas piezas las de solo unas décadas atrás. "El diseño ha llegado a sobrepasar estos límites en cuanto a años de creación e incluso hay piezas de diseñadores aún vivos que se consideran tan valiosas como una antigüedad", precisa el especialista.
OBJETOS DE DESEO
La moda es un factor muy importante que determina, incluso en el caso de las antigüedades, qué estilo del pasado predomina en la decoración actual.
Sin duda, cada época ha tenido una tendencia en cuanto al uso de las antigüedades en la decoración. En los años 80 y 90 la corriente del momento se dirigía a la adquisición de piezas art nouveau. El anticuario Jorge Bustamante nota una tendencia actual por la adquisición de piezas art deco, las cuales --asegura-- combinan muy bien con casi todo, porque son muebles muy ligeros y debido a su estilo limpio se dejan combinar fácilmente. "También se nota un retorno hacia piezas de los 50 y 60, que ya las podemos considerar como antigüedades", acota.
La tendencia actual hacia el eclecticismo --mezclar piezas de diferentes épocas y estilos-- nos lleva a retomar el interés hacia estos añejos objetos que tienen como cualidad suprema ser únicos y bellos. Ahora la mezcla es lo interesante. Se trata de combinar, pero sin recargar. Hay piezas que uno no puede suprimir de su vida porque son parte de su historia y de su herencia y se combinan con elementos actuales. Es ahí cuando se desarrolla este estilo ecléctico.
CÓMO UTILIZARLAS
Para combinar objetos y muebles de diferentes épocas y estilos se debe tener muy en cuenta, según el diseñador de interiores Roque Saldías, que estos deben estar manejados por un denominador común, que puede ser el color, las texturas o algún criterio que las amarre. Y un consejo muy importante para considerar es que las mezclas deben ser comparativamente proporcionales. Es decir, que todas las piezas que van juntas tengan la misma calidad aunque sean de épocas distintas. De lo contrario, una se desluce al lado de la otra.
La corriente minimalista en el diseño y la decoración, a veces mal entendida, promueve un espacio neutral para lucir un elemento que sea digno de exhibirse, en este caso una antigüedad de calidad. Se trata de brindarle el espacio y la atención necesaria para que la pieza sea el centro de la atención en un ambiente armonioso. El minimalismo se justifica para celebrar lo excelso. El sacrificio de austeridad se justifica con un objeto único que llene el espacio.
CÓMO IDENTIFICARLAS
Los anticuarios y especialistas recomiendan siempre guiarse de un experto, pero de uno que sea de nuestra total confianza. Este nos puede ayudar a identificar qué tipo de piezas debemos comprar. En este tipo de mercado el precio es muy relativo y está relacionado con varios factores a veces subjetivos. Por ello, asesorarse con un experto nos ayudará a hacer la mejor elección según el presupuesto que manejemos.
DÓNDE COMPRAR
Los anticuarios y coleccionistas generalmente se ubican por zonas claves en nuestra ciudad. En la avenida La Paz, en Miraflores, se congregan varias tiendas de este tipo con piezas coloniales y cristalería. También en el mismo distrito se ubica el Desván en la calle Leoncio Prado. Una grata sorpresa de tres pisos llena de exquisitos muebles y objetos de todas las épocas. Muy cerca, en la calle Alfonso Ugarte, hay varios anticuarios con curiosidades donde está Antique Toys, una singular tienda de juguetes de cuerda y de batería. En San Isidro, en la avenida Conquistadores, también hay varias tiendas de antigüedades selectas como Vernissage.
Propuestas más informales las hallará en los alrededores del mercado de Surquillo, donde un buen ojo puede encontrar muy buenas piezas incluso de cristalería y mobiliario de comienzos de siglo.
Otra opción es la notoria colección de muebles inspirados en piezas antiguas del coleccionista y restaurador Jaime Liébana.
Modernizado
4Esta silla Luis XVI fue tapizada con una seda de diseño moderno y pintada. Este es un ejemplo de la fusión de épocas y estilos en un solo mueble para reinventarlo y volverlo a disfrutar.
4Sobre retapizar o modernizar un mueble , el diseñador Roque Saldías alude que: "hay piezas antiguas que son intocables y que son tan especiales que sería un sacrilegio cambiarlas. Pero hay otras piezas más rústicas a las que no se le debe guardar ningún respeto porque no tienen mayor valor histórico y no son una pieza única. En ese caso se puede jugar con ellas, retapizándolas con una seda moderna y pintarlas, así como cambiarles de tiradores más modernos. Se le da una simpatía de uso, le brinda una nueva función y se convierte en un objeto utilitario".