Por Milagros Estévez
El comedor debe proveer suficiente intimidad y seguridad. Para ello los asientos deben estar apoyados en paredes sin ventanas. Si esto no fuera posible, las ventanas deben proveerse de cortinas adecuadas.
Para la cena retire las sillas sobrantes. No deben quedar más de dos sillas vacías. Es conveniente disponer de una luz directa que caiga justo encima de la mesa que ilumine de manera puntual el centro de ella. La luz atrae y genera un centro de atención que favorece la comunicación.
La necesidad de intimidad requiere que exista una separación real o virtual del comedor de otros ambientes de la casa. Es importante que se encuentre separado de la cocina.