Bajo estrictas medidas de seguridad fueron trasladados a penales de Chiclayo y Puno 26 presos que se encontraban recluidos en la cárcel de Huacaríz, en Cajamarca.
La medida se tomó en vista de los constantes enfrentamientos que se producían entre los internos de dos bandos: los de la banda trujillana de Los Pulpos y los grupos de Lima.
Los problemas comenzaron hace unos veinte días cuando llegaron a la cárcel de Cajamarca internos del penal Sarita Colonia del Callao, que fueron denominados Los Limeños.
Estos de inmediato quisieron tomar el control del penal, pero se encontraron con la oposición de Los Pulpos.
Las sucesivas pugnas obligaron las autoridades del penal a trasladar a algunos de los presos a los penales de Picsi, en Chiclayo, y Yanamayo, en Puno.
Fuentes extraoficiales señalaron, además, que la medida se tomó de inmediato pues se había comprobado que los cabecillas de las bandas, en complicidad con sus secuaces libres que habían llegado a Cajamarca, ya habían comenzado a extorsionar a algunos empresarios locales.
LA CIFRA
300
ketes de pasta básica y 50 armas punzocortantes fueron incautados durante una requisa que se realizó luego del traslado de los reclusos a otras cárceles. También se encontraron varios celulares en poder de los reclusos.