Por Luis Davelouis Lengua
La propuesta del Gobierno de EE.UU. para adquirir toda la cartera pesada de su sistema financiero, la obligación para que los inversionistas anuncien sus ventas cortas a la Comisión de Valores de ese país (ver recuadro), la inyección de US$180.000 millones de liquidez al sistema financiero por parte de los bancos centrales y la calma relativa que estas noticias han causado, generaron una reacción al alza de la bolsa de Nueva York, la misma que repercutió en la mayoría de plazas mundiales.
El Dow Jones cerró la sesión con un alza de 3,8%, con una recuperación de último momento que revirtió las pérdidas de las primeras horas. Compras de oportunidades de acciones a precios bajos movieron las plazas y permitieron el rebote, informaron las agencias de noticias. Los papeles del banco Wachovia, mencionado como el comprador de Morgan Stanley, ganaron 58,99%. El índice tecnológico Nasdaq cerró con alza de 4,78%.
Otras plazas siguieron la tendencia, como la de Sao Paulo, que subió 5,5%, Buenos Aires con 1,08% y México con 4,7%. Parte del efecto se debió a la subida de los metales. El oro, el metal refugio de los inversionistas ganó US$46,5 por onza en Nueva York, el cobre US$13 y la plata casi US$50 por onza fina.
OTRA REALIDAD
El destino de la Bolsa de Valores de Lima (BVL) parece desligado de aquellos que registran las bolsas del resto de países del mundo y hasta de la región. Pese al rebote de Nueva York, el índice general cayó 2,62% mientras que el índice selectivo lo hizo en 2,97%. Ni siquiera el incremento de las materias primas pudo evitar un retroceso de 3,2% en el índice minero.
La explicación del Banco de Crédito al fenómeno es escueta. "El descenso de la bolsa se debió a la fuerte caída que registraron diversos sectores del mercado (...) en línea con la crisis financiera internacional, en vista de que los inversionistas están apostando por posiciones más seguras en el oro", señala su reporte, poco demostrativo.
No obstante, algunos analistas opinan que la caída se debe a dos factores puntuales de naturaleza coyuntural y que, de momento, sobrepasan la influencia de los buenos fundamentos económicos del país y las empresas.
Uno es la falta de liquidez que la poca profundidad de la BVL genera, combinada con el otro factor: la necesidad de algunos fondos mutuos de deshacerse de posiciones en acciones para devolver los rescates (retiros) a sus participantes.
De acuerdo con fuentes del mercado de valores, durante las sesiones del miércoles y jueves habrían sido los fondos mutuos los grandes protagonistas por el lado de las ventas. Las AFP, por otro lado, habrían estado tomando posiciones en acciones peruanas, pero en el extranjero.
"Cuando un fondo mutuo tiene a sus participantes pidiéndoles que le devuelvan su dinero, no le queda más que salir a vender acciones a veces a precios muy bajos pues no encuentra contraparte o la encuentra muy por debajo del precio del mercado", explicó el 'trader' de una SAB que no quiso identificarse.
Un mercado con una negociación baja, con vendedores netos de acciones caerá sin importar lo que ocurra en otros mercados. (Más información en las páginas B4 y B5).
¿Qué es una venta en corto?'A' ganará la diferencia entre el precio al que se encuentre la acción X transcurridos los seis meses y los US$8 al que vendió. Si se cumple su proyección, habrá ganado US$3 por acción sin haberla tenido nunca. Ello es lo que ocurrió en EE.UU. en los últimos días, explica Luis Felipe Arizmendi, presidente de Pro Capitales.