Por Alberto Villar Campos
En 1984, nadie podía imaginar que las calles de Miraflores sufrirían una explosión incontrolable de avisos publicitarios. Caminar o manejar por ese distrito puede ser hoy un ejercicio agotador: los enormes paneles que allí se observan y las banderolas colgadas en los postes prometen éxito en ventas, pero también una jaqueca para quienes buscan un pedazo de ciudad ausente de inesperados puñetazos a la vista.
En su intento por preservar el ornato y la seguridad de las personas y predios del distrito, el concejo miraflorino publicó ayer la Ordenanza 295, con la cual se actualiza el Acuerdo de Concejo 054A (de 1984) y se reglamentan los elementos de publicidad exterior en el distrito. Juan Cavero, gerente de Autorización y Control de la comuna, declaró que la norma "busca organizar la publicidad en las calles, que ha provocado un desorden visual en los últimos años".
La nueva reglamentación (cuyo precedente es la Ordenanza 1094, con la que la Municipalidad de Lima regula, desde el 2007, la ubicación de anuncios publicitarios en la capital) trae cambios importantes. A partir de ahora, por ejemplo, queda prohibido instalar paneles monumentales (avisos de gran tamaño colocados sobre edificios o viviendas), como los que hoy se observan en las avenidas Paseo de la República o Benavides.
Asimismo, ningún negocio podrá recurrir a personas que repartan volantes o divulguen ofertas en la calle, y solo podrán colocarse vallas publicitarias en las paredes de playas de estacionamiento o en terrenos donde se ejecuten obras de construcción.
Respecto de esto último, Gerardo Manghi, director general del Grupo Vallas --empresa que instala estos avisos--, explica que el 95% de sus productos son montados en esos terrenos. No obstante, uno de sus paneles fue colocado en un muro del colegio Juana Alarco de Dammert, lo cual, según el reglamento, queda prohibido desde ahora. Aunque las empresas de publicidad tienen 120 días para adecuarse a los lineamientos de la ordenanza, la comuna solo retirará los avisos que no cuenten con la debida autorización edilicia, informó Cavero. "El resto se mantendrá hasta que venza su autorización", añadió, en lo que es una contradicción con los objetivos de la norma.
Manghi aseguró, empero, que, si la valla del colegio Dammert va a servir de excusa para que otras empresas "aprovechen y coloquen sus estructuras en casas en buen estado", su empresa retirará los avisos que se contrapongan a la norma.
CUESTIONAMIENTOS
El especialista en derecho municipal Marco Tulio Gutiérrez explicó que cada negocio de una galería comercial deberá obtener, en adelante, una autorización para cada anuncio que desee instalar. "En esto el objetivo del concejo es obtener más ingresos, pues hoy las galerías y mercados tienen licencias corporativas y solo necesitan una autorización para ello", mencionó. También cuestionó la prohibición de colocar publicidad exterior en templos, pues "afecta particularmente a religiones distintas a la católica y que necesitan hacer conocer los cultos que allí se practican".
PRECISIONES
Otras novedades del reglamento*
4 La ordenanza prohíbe colocar publicidad exterior en las plazas, alamedas y otros ambientes urbanos declarados monumentos. A quien infrinja esto se le multará con S/.3.500 (UIT). Además, se retirará la publicidad.
4 Las empresas que instalen paneles monumentales en predios de zonas residenciales serán multados con S/.35.000 (10 UIT) y se retirará el material.
4 No se podrá instalar publicidad en las playas de la Costa Verde ni en las vías que conducen a ellas, excepto en las ubicadas en fachadas de negocios autorizados. La multa será de S/.1.750.
4 Tampoco se podrá colocar avisos de licor o cigarrillos alrededor de centros educativos, hasta en un radio de 500 metros. La multa ascenderá a S/.7.000 y se retirará el aviso.
DEL CONSULTOR
La publicidad de mi ciudad*
La ciudad es un elemento tan potente en sus posibilidades de crear mercado que no puede ser ajena a los afanes de la publicidad, desde aquella que simplemente invade la plusvalía urbana hasta la que puede acompañar amigablemente funciones culturales, recreativas, lúdicas, etc.
El concejo miraflorino ha dado un buen primer paso al publicar una ordenanza que regula la publicidad en ese distrito. Esta admite la concesión de espacios y distingue la publicidad en zonas de comercio vecinal, zonal o metropolitano. También hace referencia a aquellos inmuebles declarados con valor monumental por el INC. Sin embargo, creo que sería recomendable que la publicidad pudiera adecuarse estrictamente al Plan Urbano (servirá de ejemplo a otros distritos), y que aquellas áreas con valor histórico que aún quedan en la zona antigua de Miraflores no tengan que esperar al INC, sino que la municipalidad declare sus manzanas intangibles de publicidad. Esto sería un oasis que con seguridad le dará más valor al distrito. Los vecinos lo agradecerán.
* Jorge Ruiz de Somocurcio Arquitecto urbanista