Es de mañana en Ate, hay poco sol en el Monumental, pero el clima está caliente. Jaime León Pallete, el dirigente más cercano a Ricardo Gareca en las últimas horas, sube las escalinatas de la tribuna occidente, baja, habla por Nextel, apaga el teléfono, está nervioso. A unos metros, el sector más radical de la barra popular de Universitario espera sentado en el palco preferencial. Han llegado en dos automóviles, y con ellos, pero horas después, cinco camionetas de la policía de Ate-Vitarte y La Molina. Para hablar y para exigir.
Han llegado, dijo después el asistente técnico del 'Tigre' y hoy entrenador de la 'U', Sergio Santín, para pedir explicaciones: "Si conversamos, no hay problema. Si quieren imponernos cosas, no, eso no va". La 'U' ha sacado siete puntos de 33 posibles. Marcha penúltimo en el Clausura. Razones para preguntar qué pasa con el campeón sobran.
El ánimo pacificador de León Pallete impidió que la 'conversación' entre los principales directivos de la Trinchera Norte y dos representantes del plantel alcanzara niveles violentos. En horas de la tarde se supo que Mayer Candelo y Carlos Galván habrían sido los encargados de escuchar a los barristas y restablecer el vínculo que, finalmente, no se ha roto del todo.
Los barrabravas reclamaron mayor entrega y responsabilidad en jugadores que, por ejemplo, se dejan expulsar y perjudican al equipo. Y amenazaron con que, la próxima vez, no volverán solo para hablar.
El poco sol en el Monumental no impidió que el clima siguiera caliente. La bronca no fue solo con los jugadores, también con los periodistas, a quienes les exigieron no grabarlos ni tomarles fotografías. El clima en Universitario solo cambiará con una victoria sobre Sport Boys. Sería el preciso baño de agua fría.