Por Pedro Canelo
Tel Aviv. A veinte minutos del centro de la capital de Israel, en una zona llamada Ramat Hasharon, todo arde. Todo se calienta más rápido que en microondas, menos él, a pesar de que su apellido es Horna. Ni los 35 grados de ayer por la tarde ni el público festivo de Tel Aviv desordenaron las ideas de la primera raqueta peruana que supo reponerse de un alargado tercer set frente a Harel Levy para resolver todo por un 3-1 que tranquilizó a los 20 peruanos que llegaron al Canada Stadium de esta calurosa ciudad.
Lucho Horna solo necesitó una cachetada como autocastigo a la mitad del partido para reaccionar y saberse superior a Levy en este primer encuentro de la repesca para estar en el Grupo Mundial de la Copa Davis en el 2009.
Casi cuatro horas de partido. Demasiado. Al final un 7-5, 5-7, 7-6 y un 6-3 a favor de nuestro compatriota, quien se dio cuenta con el paso de las horas y minutos de que una jornada sin errores siempre tendrá un final feliz para él. Al menos en esta instancia con fuerzas tan parejas.
Dos momentos que iniciaron la fiesta peruana en medio del sabbat judío (el día de guardar): cuando le dio vuelta al tercer set después de un 5-6 en contra (Lucho había estado 4-2, pero Levy remontó). Después de ese tie break, Horna recordó que este primer partido era el punto que el Perú no podía perder. Era el punto para mantener las cosas en orden. Por eso en el cuarto set --el otro instante bisagra--, a pesar de un calambre en la pierna derecha, Luis Horna caminó sin contratiempos para sumar el 1-0. Para dejar ese marcador electrónico con el rostro bonito y peruano.
Horna pidió tiempo dos veces durante el encuentro con Levy. Y después del abrazo con ese capitán que lo quiere y le habla tanto como a hijo (el 'Chato' Yzaga), se fue al camerino para saber si seguía doliendo. "¿Duele, Lucho". "Sí pero jugaré los dobles de todas maneras, esto no es de gravedad".
Para hoy a las 6 a.m. de Lima está programado el enfrentamiento de la dupla peruana (Miranda y Horna) ante Andy Ram y Harel Levy.
'CHINO' DE OJOS BIEN ABIERTOS
Aunque Iván Miranda no pudo sumar con Dudi Sela (perdió 3-1 con parciales 6-2, 6-1, 3-6, 6-4), lo más importante en este segundo encuentro fue la reacción del 'Chino'. En los dos primeros sets parecía que esa inactividad de tres meses lo iba a dejar sin opciones en esta serie, pero en los dos sets finales regresó el Miranda que sorprendió a todos en el juego del año pasado ante Bielorrusia y puso de muy mal humor al casi siempre festivo Dudi Sela.
"Al final logré recuperarme, pero tuve problemas estomacales y eso me sacó del partido cuando tenía casi ganado el cuarto set. Pero ya estoy mucho mejor. Mañana (hoy) espero jugarme todo en los dobles junto a Lucho. Estamos viendo que sí se puede, sobre todo ahora que Erlich --integrante del equipo de dobles de Israel-- quedó descartado", comentó Miranda al salir del Canada Stadium seguido muy de cerca por 'Tupi' Venero, el otro miembro del cuerpo técnico que le pedía que se apurara para comenzar con el descanso justo y necesario.
Estamos en pleno sabbat, todo Israel descansa. Y ese pequeño rincón de Perú que vino a jugar su mejor tenis también lo hará. Con la conciencia tranquila, por supuesto.