Algunas aseguradoras cuentan con servicios de asistencia para trasladar su auto en caso de que usted no pueda conducir, ya sea porque le han retenido el brevete por conducir ebrio o que no quiera manejar por encontrarse en ese estado, entre otros motivos. "Lo ideal sería no necesitar hacer esto, pero lo que queremos es evitar que terceras personas sean perjudicadas en caso de un accidente", sostiene Richard Mauricci, gerente de seguro vehicular y SOAT de Rímac Seguros.
Según los representantes de diversas aseguradoras, las pólizas vehiculares cubren la reparación civil requerida en caso de que el accidente haya dejado heridos o daños materiales, así como el reconocimiento de los destrozos causados al auto asegurado. Ello siempre que en el dosaje se confirme que lo bebido no excede a los 0,5 g/l, tal y como lo establece el Condicionado General de Póliza que posee cada empresa. No obstante, en algunas como Pacífico Seguros, Mapfre Perú y Rímac Seguros hay otros dos tipos de póliza que extienden la cobertura hasta 1 g/l; su costo es 30% superior al estándar y son muy pocos los que los toman. "Lo primero que quiere una aseguradora es no tener que pasar por estos incidentes. Son pólizas con mayores deducibles y nada tiene que ver con la responsabilidad civil, penal o administrativa del conductor", agrega Begonia Ames, de Pacífico Seguros.
Esas pólizas --refiere Mauricci-- están dirigidas a determinadas empresas de transporte público, aunque también las compran conductores particulares.