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CONCURSO

Servicios financieros a la orden

Las personas de escasos recursos necesitan productos de la banca de acuerdo a sus necesidades. ¿Qué tan rentable es atender a este público? Ingrese a www.ideatuempresa.org

Uno de los sectores con mayor potencial cuando se analiza el mercado de la base de la pirámide económica (BDP), que incluye a personas de escasos recursos y microempresas, es el de servicios financieros. Este potencial radica en que aún existen muchas necesidades de la BDP que no están siendo cubiertas.

Las microempresas necesitan capital de trabajo para potenciar sus negocios, y también microseguros como protección ante eventualidades. Las personas de escasos recursos necesitan préstamos hipotecarios y de construcción para poder acceder a una vivienda digna y también microseguros de salud y vida que los respalden en caso de enfermedades o accidentes.

Tener acceso a estos productos mejora la calidad de vida de las personas y tiene un impacto positivo en el desarrollo del país. Es un ejemplo más de que un negocio con la BDP es rentable, sostenible y beneficia a todos.

Es por estos motivos que cada vez más las instituciones financieras que antes solo se enfocaban en los segmentos socioeconómicos más altos se han interesado también por la BDP y las que ya se enfocaban en este segmento están ampliando su oferta de servicios. El grupo ACP, por ejemplo, lanzó en diciembre de 2007 Protecta, una empresa que brinda soluciones de seguros de vida, accidentes y rentas vitalicias (jubilación y pensiones) para personas de escasos recursos y dueños de microempresas.

A escasos tres meses de su lanzamiento, la compañía Pacific Credit Rating le otorgó la clasificación de riesgo A, la categoría máxima, lo que muestra que la compañía tiene ya buenos resultados además de beneficiar a personas necesitadas.

Los efectos positivos de este boom de servicios va incluso más allá de lo que un análisis superficial puede evidenciar. Diversos estudios en el mundo han demostrado que las personas de escasos recursos logran mejorar su estándar de vida al tener acceso a servicios financieros. Por ejemplo:

- Establecer una relación con un banco motiva a las personas a procurar su identidad formalmente, logrando aumentar la población que tiene documento nacional de identidad, lo que además les da acceso a otros beneficios y protección del Estado.

- Manejar el dinero a través de un banco (en una cuenta de ahorro o cuenta corriente) da una mayor seguridad a las personas (al protegerlas contra riesgos de robo) y facilidad para efectuar transacciones.

- La mejora en la capacidad de generar ingresos y la incorporación de las familias a la formalidad, potencia las oportunidades de educación para los niños. En Bangladesh, por ejemplo, las familias que son clientes del banco Grameen (institución microfinanciera fundada por Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz 2006) tienen casi al 100% de las niñas en la escuela, comparado con solo 60% del promedio nacional.

- Potenciar la salud de los clientes y sus familias. En Uganda la fundación de Crédito y Asistencia de la Comunidad (Foccas) vincula los microcréditos con la participación en charlas de salud preventiva y ha logrado duplicar el número de clientes que aplican prácticas para prevenir la transmisión de VIH-sida.

- Empoderar a las mujeres y mejorar su estatus frente a la familia y la comunidad. Un estudio en Indonesia demostró que las clientas del banco Rakyat tenían mayor participación en las decisiones financieras de la familia. Otros estudios han vinculado esta participación a una mejor inversión del dinero, sobre todo en aspectos que mejoran las condiciones de vivienda y educación para los niños.

PRIMEROS PASOS
Los casos mencionados dan un indicio de que los servicios financieros tienen un papel clave en la reducción de la pobreza. Sin embargo, no sabemos a cuánto llega este impacto. Es por esto que algunas empresas e instituciones de microfinanzas están implementando sistemas como el GRI (Iniciativa de Reporte Global, por sus siglas en inglés) para medir indicadores de impacto social, ambiental, económico; o mecanismos como el PPI (Indice de Progreso fuera de Pobreza) o herramientas de Social Score Card (tableros de mando sociales). Un pionero en esto es Mibanco.

Recientemente, Mibanco y la asociación civil Nexos Voluntarios (www.nexosvoluntarios.org), con el apoyo de un grupo de estudiantes y académicos del Massachussetts Institute of Technology desarrolló un Social Score Card para medir el impacto que la institución tiene en el estándar de vida de sus clientes. Además Mibanco está en pruebas piloto para implementar el PPI y poder medir con mayor exactitud cómo su base de clientes está progresando en salir de la pobreza. La expectativa de Mibanco es que al implementar estas dos herramientas, se pueda medir su "doble resultado" (social y económico) y servir como base para la toma de decisiones en su dirección estratégica. Nuestra expectativa es que otras empresas sigan el ejemplo, miren hacia la BDP y empiecen a evaluar el impacto que tienen en el desarrollo del país y el bienestar de los demás.

TEXTO: Ximena Querol. Consultora de Technoserve y directora de Nexos Voluntarios.

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