Por Martín León
Los Huamán Sánchez son una familia que vive desde hace treinta años en Laguna Sulluscocha, uno de los 36 caseríos del distrito de Namora, 18 kilómetros al este de la ciudad de Cajamarca. Su casa se encuentra en plena campiña cajamarquina, un lugar que está libre de los ruidos y de las modernidades propias de la ciudad --aún no ha llegado la luz eléctrica-- y en el que se respira naturaleza por los cuatro puntos cardinales.
La vida de los Huamán Sánchez en Sulluscocha es bastante tranquila. Hace ocho años decidieron compartir esa tranquilidad con visitantes nacionales y extranjeros, a quienes reciben en su hogar motivados por un proyecto de turismo vivencial o rural. Con ellos comparten sus costumbres y actividades diarias, como las labores agrícolas y ganaderas, así como sus vivencias.
Don Enrique, cabeza de la familia y principal encargado de guiar a sus invitados en las múltiples actividades que realizan, disfruta mucho de la experiencia. "Es bueno enseñarles a las personas que nos visitan lo que hacemos, pero también es gratificante conocer las costumbres de ellos", cuenta.
DÍA INTENSO
En Sulluscocha la jornada es larga y variada. Si uno se levanta con el cantar de los gallos puede acompañar a los Huamán Sánchez a ordeñar las vacas, arrear los toros o extraer las papas u otros productos que han cosechado durante la temporada, y que servirán para la preparación de los alimentos del día.
A media mañana podemos realizar una corta caminata a la vecina laguna de San Nicolás para pasear en bote, pescar pejerreyes o visitar las ruinas de Kollor, muy cercanas. Pero también se puede ir a Namora, donde los artesanos son muy conocidos por la fabricación de guitarras, o a Los Sapitos, una zona geolítica en la que hay varias formaciones rocosas.
Además de experimentado agricultor, don Enrique es un curtido pescador. Cada tarde le pide a sus visitantes que lo acompañen a atrapar carpas que llegan a pesar tres kilos. Si no hay suerte, los invitados pueden aprender cómo se cocina el pan en el horno de barro.
Tras la extensa faena nos espera una fogata nocturna en la que se cuentan los mitos y leyendas de la zona. Luego, esta vez linterna en mano, se parte rumbo a un monte aledaño a la casa de los Huamán Sánchez para realizar en la cima un ritual en el que se hace un pago a la tierra.
Laguna Sulluscocha está a 30 minutos en auto del centro de Cajamarca. La agencia Vivencial Tours ofrece paquetes con distintas tarifas. Para contactarse con ellos pueden ingresar a www.vivencialtours.com.