Por Jack Lo Lau
Sao Paulo es una ciudad increíble. Increíblemente grande. Increíblemente cultural. Increíblemente apabullante. Increíblemente diversa. Increíblemente ostentosa y rica. Increíblemente cosmopolita. Y también, en la hora punta, su tráfico, gracias a sus 6 millones de autos, es increíblemente pesado.
Sao Paulo es significado de grandiosidad. Se refleja en sus cerca de 13 mil restaurantes, sus 410 hoteles, las 257 salas de cine que proyectan lo último y lo más tradicional del cine, los casi 90 museos que son visitados por miles de personas diariamente, los 152 teatros que no dejan de funcionar, los 77 centros comerciales en donde se agrupan las principales marcas de ropa del mundo, las 137 bibliotecas que concentran toda la cultura e historia brasileña, y los 15 mil bares que no dejan de vender, a ritmo del forró y samba, caipirinhas y cervezas hasta el amanecer.
VUELA ALTO
Dicen que, si ya no es la primera, es la segunda ciudad del mundo con más helicópteros después de Nueva York. No existe edificio ni hotel de lujo que se respete que no tenga sobre él un helipuerto. Además, todos los edificios son gigantes. Tanto que cuando pasan los aviones por encima de ti tienes la sensación de que te cambian la raya del peinado.
Todas las construcciones te deslumbran. Por ejemplo, encontrarás el edificio Copán, diseñado por el arquitecto Óscar Niemeyer e inaugurado en 1961. Este simula el movimiento de una ola y es un gigante bloque de cemento (el más grande de Sao Paulo) que tiene 1.160 departamentos y en donde viven cerca de 5.000 personas. "Me encanta vivir ahí. No se siente que hubiera tanta gente. Vivo en el séptimo piso y estoy fascinada. El viento no es agresivo y está muy bien iluminado", comenta Adriana, nuestra guía en este viaje.
Otra maravilla de la ingeniería moderna y punto obligatorio es el edificio Santander. Una copia del Empire State y desde donde se puede apreciar toda la ciudad. Dicen que hace años, sobre sus 35 pisos, se podía ver la playa, a 40 kilómetros.
Cuando caminas por el centro de Sao Paulo te sientes una pequeña hormiga en medio de 11 millones de habitantes que viven en la ciudad y que se mueven a un ritmo acelerado. Es el centro financiero de Brasil y así como se mueven las personas, se mueve su economía. En todo el estado respiran alrededor de 42 millones de personas. Es muy fácil chocarse. Con las personas, con los carros, con las motos (cada vez aumentan más estos vehículos por la facilidad de movilizarse en medio de toda la congestión), pero a su vez no se siente una ciudad tensa. Todos andan relajados, casi siempre sonriendo.
Sao Paulo está limpio de todo (a pesar de que digan que está contaminado). No hay desperdicios regados en las calles. Desde este año empezó una campaña de limpieza de los edificios antiguos. No hay contaminación sonora (una campaña terminó con el uso indiscriminado del claxon). Y lo más importante: se puede caminar tranquilo, pues los conductores respetan a los peatones (algo que no sucede en muchas ciudades ajetreadas).
VAMOS AL VERDE
No parece, pero los hay. A pesar de que es una jungla de cemento de todos los colores y tamaños, hay espacios verdes. El más representativo es el parque Ibirapuera, creado en 1954, gracias a un proyecto arquitectónico de Niemeyer y al concepto paisajístico de Roberto Burle Marx.
Es el más grande de Sao Paulo y es considerado el pulmón y símbolo de la ciudad. Y ahí, en el mismo lugar que le da la mejor vista a los departamentos que lo rodean (y que pueden llegar a valer varios millones de dólares), se encuentran los principales museos de la ciudad. Como el de Arte Contemporáneo y el de Arte Moderno. Acá las muestras son increíbles y en todo el parque podrá pasear, descansar y conocer a lo largo de toda una mañana.
Sao Paulo es una ciudad que te cautiva o te desanima. Sin embargo, lo que no se puede negar es su personalidad. Es directa, culta, movida, tiene sentido del humor y mucha diversión. Tiene que ir.
ALLÁ VAMOS
Cómo llegar: Puede ir vía aérea en: LAN, TACA, Varig, Gol, Aerolíneas Argentinas y Aerosur.
Tiempo de vuelo: Cinco horas aproximadamente.
Temperatura: En verano: entre 22 °C y 30 °C. En invierno: entre 15 °C y 21 °C.
Tiene que conocer: Parque Ibirapuera, Liberdade (barrio japonés), Sambódromo, Edificio Copán, Estación Luz, Pateo do Collegio (la construcción más antigua de la ciudad), el mercado paulista (puede disfrutar de comida tradicional) y el Estadio Morumbí.