Tres damas son las cartas fuertes del candidato republicano, John McCain, en la campaña presidencial que se vive en EE.UU.: su madre, esposa y compañera de fórmula
Por Bruno Rivas
En esta campaña presidencial estadounidense, el viejo y conocido refrán: "Detrás de cada gran hombre, hay una gran mujer" parece quedarle corto al candidato republicano, John McCain, ya que a falta de una, tres mujeres son su soporte en la carrera por la Casa Blanca. Son tres damas que aportan un ingrediente distinto cada una y que han ayudado al senador por Arizona a tomar la delantera en las encuestas y dejar de lado a su carismático rival Barack Obama. Esas tres mujeres, 'los ángeles de McCain', son la propia madre del senador por Arizona, Roberta McCain; su esposa, Cindy McCain, y su compañera de fórmula, la gobernadora de Alaska, Sarah Palin.
UNA ESTRICTA MADRE
Se dice que John McCain es un hombre sin pelos en la lengua debido a su actitud reacia a guardarse hasta los más ácidos comentarios. Y como lo que se hereda no se hurta, esas características las comparte su madre Roberta McCain, una mujer que a sus 96 años no se reserva nada y es capaz de reprender a su hijo pese a que está cerca de convertirse en el hombre más poderoso del mundo.
Esta casi centenaria mujer salió a la luz pública en enero, en plenas elecciones primarias para designar al candidato republicano, durante una entrevista en la que señaló que su hijo la ha avergonzado en las oportunidades en que ha usado un lenguaje soez.
"Todavía me avergüenzo de él; no es un lenguaje de caballero", señaló la matriarca McCain. Estas declaraciones parecen pecar de estrictas si se toma en cuenta el contexto. John McCain, en una entrevista dada poco tiempo después de ser liberado de un campo de prisioneros de Vietnam, usó una serie de malas palabras para referirse a sus captores. Cualquier madre hubiese entendido una reacción impulsiva de un ex torturado, pero no Roberta, quien amenazó con lavarle la boca con jabón.
Pero la línea dura no es lo único que comparten madre e hijo. Roberta también demostró ser tan rebelde como su hijo al fugarse del hogar paterno para casarse en Tijuana, México, con un oficial de marina (Jack McCain) a la tierna edad de 19 años. Su personalidad no ha cambiado un ápice con el tiempo, ya que sigue viajando todos los años a Europa y reta los hechos convencionales. "Hace poco al llegar a París no me dejaron alquilar un automóvil debido a mi edad. Así que lo compré", relata.
Y esa aparente vitalidad es bien usada por la campaña republicana. "La presencia de la madre del candidato tiene como función dejar de lado las inquietudes que surgen debido a la edad del senador por Arizona. La campaña republicana busca demostrar que si a los 96 años la madre está fuerte y vigorosa, McCain está preparado físicamente para ser el presidente de EE.UU.", señaló en comunicación con El Comercio el analista Michael Shifter.
LA MUJER TRAS BAMBALINAS
Reservada parece ser la característica que mejor define a Cindy McCain, la esposa del candidato republicano. Tras bambalinas en los mítines es donde ha encontrado su lugar esta taciturna mujer que afirma no disfrutar de la atención de la prensa. Sin embargo, para no quedarse atrás frente a la figura de su competidora en el puesto de primera dama, Michelle Obama, inauguró junto a Barbara Bush la convención republicana que designó a su esposo como candidato a la presidencia.
La vida de Cindy Lou Hensley (su nombre de soltera) parece sacada de una película de Hollywood con guion de Scott Fitzgerald. Heredera de un imperio cervecero cuya fortuna supera los 100 millones de dólares, ex porrista y ex reina del rodeo de Arizona, se enamoró de un héroe de Vietnam en 1979 durante un viaje a Hawái. En ese momento, McCain estaba casado, pero ese no fue un obstáculo, porque al poco tiempo se divorció para casarse con ella. La boda tuvo lugar en Arizona, estado que el ex militar acogió como tierra adoptiva y en el que cimentó su carrera política con el dinero de la fortuna familiar de su mujer. Ahora, unos 28 años después de la unión y tras haber criado a los siete hijos que forman la familia McCain y haber superado una adicción a los analgésicos opiáceos, Cindy McCain se proyecta como una aspirante a primera dama tradicional.
LA SUPERHEROÍNA
Hasta hace menos de un mes era la absolutamente desconocida gobernadora de Alaska; ahora está en la boca de todo Estados Unidos y de buena parte del mundo, es parodiada en los programas cómicos de mayor audiencia, tiene una muñeca que la representa, su modelo de gafas es un éxito en Japón y es caracterizada como una superheroína.
Desde que John McCain designó a Sarah Palin como compañera de fórmula, la campaña del partido republicano ha dado un giro positivo. Las encuestas difundidas tras la elección de la postulante a la vicepresidencia revelaron que por primera vez el senador por Arizona supera en intención de voto a Barack Obama. Inmediatamente los analistas hablaron del efecto Palin. La superheroína de los republicanos había llegado al rescate.
Cuando uno los compara físicamente parecen las dos caras de una moneda. Uno septuagenario (72), la otra joven (44); él, héroe de guerra, ella, ex reina de belleza; él, un respetado político que se juega su última carta, ella, una desconocida gobernadora que aparece como rostro fresco.
Sin embargo, las oposiciones no quedan ahí y más que nada sirven de complementos de campaña. Mientras McCain es el liberal (según la visión de los republicanos), especialista en política y exterior y rebelde, Palin es ultraconservadora, no tiene experiencia internacional y cuenta con el respaldo de la vieja guardia republicana.
Como vemos estos rostros femeninos están suavizando el curtido y duro rostro de McCain. Cada uno de sus 'ángeles' está cumpliendo con la misión encomendada y las encuestas reflejan sus éxitos.
Un efecto posterior a Hillary"La salida de Clinton del escenario deja a las votantes femeninas, aún teniendo inclinación a los demócratas, insatisfechas y con una necesidad de representación, y es ahí cuando el bando republicano incluye a estas mujeres para llenar ese vacío", afirmó a El Comercio, la especialista en márketing político y directora de la encuestadora Imasen Giovanna Peñaflor.
"Con la elección de Palin, el apoyo a McCain entre las mujeres se triplicó. Este hecho se da como resultado del fuerte grado de identificación que tienen las mujeres, especialmente las madres que trabajan, con la candidata a la vicepresidencia", expuso el analista estadounidense Michael Shifter a este diario. "Muchos estadounidenses ya quieren a una mujer en la presidencia y están frustrados con la derrota de Clinton y de su exclusión de la plancha de Obama", acotó.
EL DATO
Viejo amor
La semana pasada, la ex modelo y ex bailarina brasileña María Gracinda Teixeira de Jesús (77), afirmó ser el amor juvenil citado por John McCain en su autobiografía ""Fe de mis padres". Ambos tuvieron un intenso romance de ocho días en 1957.