Por Patricia Castro Obando. Corresponsal
BEIJING. El 10 de octubre se cumplen dos años desde que la policía de Malasia arrestó al peruano Leonardo Isidro Quito Cruz (50) en el aeropuerto de Kuala Lumpur, acusado de intentar ingresar ochocientos gramos de clorhidrato de cocaína al país. Sin embargo, el juez no puede emitir sentencia porque Quito carece de abogado. En Malasia, la posesión de más de quince gramos de cocaína se castiga con la pena de muerte.
"Por ningún motivo Quito será ejecutado en quince días como aparece erróneamente publicado en varios medios. Según la legislación malasia, el proceso tiene una duración de dos años, pero este caso todavía no ha empezado a ser juzgado porque no tiene abogado de oficio. El juez no puede condenar al acusado sin escuchar a la defensa", explica un portavoz de la Embajada del Perú en Malasia.
Los procesos judiciales relacionados con drogas, que deberían durar dos años, suelen dilatarse, factor que favorece a los acusados que enfrentan la pena capital. Es posible apelar el veredicto a un juzgado superior, de allí, a la Corte Suprema, y de ser necesario, pedir un indulto especial al rey de Malasia aunque esto implica una negociación de carácter político.
"Las autoridades no emiten sentencia sin asistencia legal, aunque hayan transcurrido los dos años de prisión. El Estado malasio tiene la obligación de asignarle un abogado de oficio. Quito no tiene defensa porque no hay abogados dispuestos a asumir un caso que se considera perdido", precisa la fuente.
Diplomáticos peruanos en Malasia se han puesto en contacto con el Colegio de Abogados de Kuala Lumpur, que ha aceptado intervenir para que se agilice el expediente. Pero si el abogado que se le asigna a Quito no tiene éxito, el peruano podría recibir la pena máxima.
"Para lograr una condena menor existen dos caminos. Hay que intentar un cambio, de tráfico a posesión de drogas, en la tipificación del delito. Aunque será difícil sustentar un kilo de cocaína para consumo personal", sostiene el vocero. "La otra opción es demostrar que se transportaba la droga para comercializarla en un país vecino. Tenemos el caso de un peruano que en la década del noventa cometió el mismo delito pero la defensa consiguió librarlo de la pena de muerte", agrega.
Según la fuente, en ningún caso Quito podrá ser extraditado porque no existe un convenio entre ambos países.
De los diez peruanos encarcelados actualmente en Malasia, Quito Cruz, natural de Huánuco, fue el primero en ser arrestado en el 2006. Tan solo siete días después, el 17 de octubre, fue detenido Aroldo Girón Valencia (32).
Al año siguiente, el 20 de marzo, la policía arrestó a Quique Cenepa Insanillo (33) y a Ermógenes Pisco Ceopa (48). El 15 de mayo cayó Reyes Amasifuén Tello (30 años).
En todos estos casos, las detenciones se realizaron en el aeropuerto de Kuala Lumpur. Se calcula que cada uno transportaba en el estómago más de 100 cápsulas, de ocho gramos de cocaína por unidad.
Este año fue el peor. Las autoridades detuvieron el 16 de mayo a otro peruano de nombre Víctor (20) con 1,3 kilogramos de cocaína en el estómago, cuando intentaba pasar por el control aduanero del aeropuerto.
El caso llevó al arresto de otros diez connacionales, (entre 25 años y 44 años) en distintos hoteles de la capital. Ninguno fue encontrado con droga aunque se los considera vinculados a la red de narcotráfico. Seis fueron deportados al no existir suficientes pruebas. Los otros cuatro están en compás de espera.
MÁS DATOS
4 De los diez peruanos inculpados por drogas solo ocho tienen abogados de oficio. Leonardo Quito y Aroldo Girón carecen de abogados aunque la embajada peruana está realizando gestiones.
4 Cuatro connacionales que fueron arrestados en hoteles de Kuala Lumpur se encuentran bajo el régimen de medidas preventivas y no enfrentan la pena de muerte.
4 La abogada Tania Scivetti Sandu, de la firma legal Sandu & Asociados, ha asumido la defensa de los cuatro peruanos bajo el régimen de medidas preventivas, y también, la de Reyes Amasifuén Tello.