COMENTARIO DEL DÍA
Wall Street, luego de tres jornadas de pérdidas consecutivas, logró restablecer la calma entre los inversionistas institucionales, luego de que los legisladores Republicanos y Demócratas tomarán conciencia de la urgencia de tener un plan de rescate financiero --que posibilite la disposición de US$700.000 millones-- que ayude a estabilizar los mercados financieros a fin de no agravar la hoy frágil economía estadounidense. Así, algunos analistas expresaron su confianza en que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush --tras un emotivo discurso televisado en la víspera, en el cual expreso con pesar que su país enfrentará una larga y dolorosa recesión--, logrará sacar adelante su plan para aliviar el lastre de los activos respaldados por hipotecas de alto riesgo en varias entidades financieras. Luego las cosas cambiarían, aunque el mercado ya no lo registró.
Algunos otros analistas estiman que luego de un primer acuerdo se tendrá que volver a negociar con el Departamento del Tesoro la aceptación de colocar normas que brinden protección al dinero de los ciudadanos, el diseño de los mecanismos de supervisión del plan y el poner un límite a los salarios de los ejecutivos de las empresas que serán beneficiarias de esta ayuda. El optimismo de las bolsas neoyorquinas contagió a los más importantes mercados europeos y latinoamericanos que cerraron sus principales indicadores de rendimiento en positivo, destacando la recuperación de la plaza de Sao Paulo (+3,98%) impulsada por un alza de los títulos bancarios. En tanto, el mercado local no fue ajeno al optimismo de la tendencia bursátil mundial y cerró en azul, destacando las compras puntuales de acciones líderes de empresas mineras e industriales. Sin embargo, el monto de negocios continua siendo escaso.