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ENFOQUE MUNDIAL

La desigual Copa Sudamericana

Argentinos y brasileños gozan de todos los privilegios que les ofrece la CSF

Por Luis Puiggrós. Periodista

El Sport Áncash igualó a cero con el Palmeiras en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. En sus dos partidos que ha disputado en este torneo, el cuadro verde no ha podido ser local en su estadio Rosas Pampas de Huaraz, lo que nos parece sumamente injusto, porque argentinos y brasileños imponen su ley (la albiceleste vetó el Estadio Nacional para su partido contra Perú por las Eliminatorias y los brasileños no quisieron jugar en la altura). En el debut recibió en Huancayo al Ñublense, al que goleó por 4 a 0, y el miércoles al Palmeiras en el Estadio Nacional.

Es inconcebible el desigual trato que reciben los equipos de los países que integran la CSF, dominada por Argentina y con menos incidencia de los brasileños, que cuentan con la autorización cómplice de los otros ocho países, pues todos deberían tener los mismos derechos y obligaciones.

Resulta inaudito que Boca Juniors y River Plate, desde los inicios de la Copa Sudamericana en el 2002, actúen como invitados, sin jugar rondas previas e ingresan directamente a los octavos de final. Todo un privilegio.

En la edición de este año, ocho equipos se ubicaron en cuatro llaves y ningún argentino ni brasileño actuaron en la fase preliminar. Los cuatro clasificados fueron Universidad Católica, América de Cali, Deportivo Quito y Olimpia.

En la segunda fase se les unieron 24 equipos, para llegar a 28, que se dividieron en 14 parejas. En ellas, los argentinos se enfrentaron entre sí y los brasileños a sus pares, con la excepción del Arsenal de Sarandí que eliminó al Motagua hondureño, un invitado. Los 14 ganadores avanzaron a los octavos. Recién en esta fase ingresaron Boca y River, para completar los 16 clasificados. Pero lo increíble es que los argentinos y brasileños no juegan entre ellos, en las ocho llaves enfrentan a rivales de los otros países, salvo nuevamente el Arsenal que juega contra Estudiantes, así sus equipos tienen mayor opción de avanzar, con la agravante que juegan con sus suplentes, como el Boca contra el LDUQ, Palmeiras contra el Áncash e Inter contra la Católica.

Esa es la importancia que los equipos argentinos y brasileños, a pesar de sus privilegios, le dan a esta Copa Sudamericana, que de seguir así desaparecerá, como tantos otros inventos de la 'imparcial' Conmebol.

Luis Puiggrós escribe los días viernes

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