Un llamado a los países ricos para que tomen medidas que frenen la actual crisis financiera mundial, realizó ayer el canciller peruano José Antonio García Belaunde, durante su intervención en la Asamblea General 63 de las Naciones Unidas.
"Afrontar la crisis y evitar que repercuta en el desarrollo requiere de respuestas y acciones decididas de los países más ricos para sostener el sistema financiero", señaló el canciller peruano, de acuerdo con un cable de la agencia Efe, fechado en Nueva York.
El diplomático peruano abordó en la asamblea el problema de la pobreza y el alza de los precios de los alimentos, así como las secuelas de la crisis financiera mundial.
"La relación directa entre la pobreza y el alza de precios de los alimentos nos debe motivar a diseñar nuevas fórmulas más ambiciosas de cooperación internacional", dijo al pleno de la asamblea.
"Ante estos fenómenos, esperamos respuestas y acciones decididas de los países desarrollados para sostener el sistema financiero y conjurar los riesgos expansivos", pidió el canciller.
LA REACCIÓN EN EL PERÚ
En cuanto al Perú, García Belaunde indicó que el país ha sido impactado por el aumento de los precios de los alimentos y de los combustibles.
Pero también señaló que estas turbulencias no harán a las autoridades de Lima abandonar las políticas de inversión y de generación de empleo productivo, de incremento de la recaudación fiscal y de crecimiento.