Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
ESPECIAL. JUVENTUD, ARMAS E INTERNET

Los motivos de un verdugo

Finlandia está conmocionada. El país con el mejor sistema educativo del mundo busca entender el porqué de una nueva masacre en sus aulas

Por Erik Struyf Palacios. Corresponsal

BRUSELAS. Once de la mañana. En una escuela de formación profesional los estudiantes del curso de cocina rinden un examen. Un estudiante vestido de negro, el rostro cubierto por un pasamontañas, irrumpe en el aula y abre fuego contra sus compañeros. Cunde el pánico. Estalla un proyectil molotov. Gritos y llantos se expanden por los corredores del establecimiento ante el paso del pistolero. Llega la policía. Ciento cincuenta estudiantes son evacuados. Pasadas las doce suena un disparo final. La pesadilla ha durado más de una hora y el saldo es atroz: nueve estudiantes y un profesor yacen muertos. El autor de la masacre se ha disparado a sí mismo y se desangra. Sucedió el martes en Kauhajoki, una ciudad de 14 mil habitantes situada a 350 kilómetros de Helsinki, la capital finlandesa. Los tres ingredientes de un coctel mortal han vuelto a mezclarse: un estudiante desesperado, un arma de fuego e Internet.

"Esto es una tragedia. Es muy preocupante. Ya no podemos hablar de un caso aislado, aquí hay un patrón que se repite. Sabemos que debemos actuar pronto y decididamente si no queremos lamentar un tercer caso", nos dice Kari Huhta, editor del "Helsingin Sanomat", el más prestigioso diario de Finlandia. Razones para inquietarse sobran. En menos de un año, en un país pacífico, con una bajísima tasa de criminalidad, galardonado por dos años consecutivos por contar con la mejor educación secundaria del planeta, vuelve a gestarse un baño de sangre en un centro educativo.

El asesino, fallecido el mismo día de los hechos en un hospital de Tampere por el disparo que él mismo se infligió, es Matti Saari, tenía 22 años y estudiaba para ser cocinero en la escuela de hostelería de Kauhajoki. No tenía el perfil de un psicópata. Ni su familia, ni sus compañeros, ni sus profesores pueden creer lo que ha hecho. Saari parecía un chico "normal", "algo tímido" y "retraído", según los testimonios de varios estudiantes.

DESCIFRAR EL HORROR
"Resulta muy difícil trazar el perfil de un estudiante potencialmente asesino", considera Johan Deklerck, experto en Criminología de la Universidad de Lovaina (Bélgica). "Pero es posible identificar elementos que se repiten en este tipo de historias. Por ejemplo, el autor no toma su decisión de cometer los crímenes de la noche a la mañana. Al contrario, los incuba y planifica durante un período prolongado que se extiende hasta la triste apoteosis", agrega.

"Por lo general, se trata de chicos introvertidos y solitarios, portadores de una percepción de su entorno que ha carecido de mecanismos correctores provenientes de los padres o educadores. No es de extrañar que su mundo esté alimentado, además, por delirios heroicos que los llevan a asumir una supuesta misión", explica Deklerck.

En efecto, Saari preparaba su incursión del martes desde hacía varios años de acuerdo con unos apuntes encontrados en su habitación. "El contenido de las notas indica que odiaba a la raza humana y que había empezado a planear esto en el 2002", declaró Jari Neulaniemi, jefe de la investigación. Además, hay indicios de que Saari conocía, e incluso admiraba, a Pekka-Eric Auvinen, el estudiante finlandés de 18 años que en noviembre pasado mató a quemarropa a seis de sus compañeros, a la directora de su colegio y a una enfermera.

Deklerck señala que es fundamental observar el lazo de los chicos con su centro educativo para comprender la espiral de destrucción que los lleva a convertirse en verdugos: "En general, son chicos rechazados, que han sido víctimas de hostigamiento y burlas sistemáticas por parte de sus compañeros y que no han encontrado su lugar en la escuela". Según un muchacho de 23 años, cercano a Matti Saari, este habría sufrido acoso psicológico durante sus estudios secundarios. El diario "Helsingin Sanomat" ha informado que Saari interrumpió su servicio militar en el 2006 por razones que las Fuerzas Armadas finlandesas se niegan a revelar. Se especula que el joven fue considerado temporalmente no apto por haber sido víctima de un constante acoso psicológico.

TESTIMONIO EN INTERNET
Al estupor causado por el balance sangriento de los hechos del martes, se ha sumado una sensación de absurdo entre la población finlandesa, debido a un hecho sorprendente: el asesino de Kauhajoki había sido interrogado por la policía la víspera de la masacre por haber colgado en You Tube cuatro videos en los que se lo veía ejercitándose con su pistola Walther P22. El agente, el mismo que en agosto último concedió a Saari la licencia temporal para portar el arma, consideró que no existían razones suficientes para confiscársela.

"¿Por qué?", es la pregunta que carcome a los finlandeses en estos días posteriores a la carnicería. "Todo está en debate: la tenencia de armas, el rol de Internet y los medios de comunicación; incluso el tan valorizado sistema educativo", resume Kari Huhta. En un país en el que 56 de cada 100 habitantes poseen un arma (fundamentalmente adquiridas para la cacería), la primera medida que el Gobierno se apresta a tomar será endurecer considerablemente las condiciones para acceder a una licencia.

El primer ministro, Matti Vanhanen, también ha anunciado que su administración prevé incorporar sistemas de alerta temprana en Internet para evitar tragedias similares a la ocurrida el martes y en noviembre del 2007. Con este fin ya se han establecido contactos con representantes de Google y Microsoft.

¿Y qué hacer con el sistema educativo finlandés, catalogado como el mejor del mundo por los más recientes informes de la Unesco? No existen pruebas, ni siquiera indicios, de que la educación haya contribuido a engendrar un Matti Saari o un Pekka-Eric Auvinen. Sin embargo, Reeta Merilainen, editorialista principal del "Helsingin Sanomat", se preguntaba en la edición del miércoles: "¿Hacia dónde vamos?, ¿a quién dejamos a mitad del camino?", hablando de una Finlandia que progresa a pasos agigantados. Ese mismo día, la Universidad de Helsinki publicó una investigación según la cual el 15% de los jóvenes finlandeses de entre 15 y 22 años sufre depresiones y sensación de abandono, lo que puede conducir al suicidio o a comportamientos violentos.

CRONOLOGÍA
4Penosas historias que se repiten
[13 de setiembre 2006]
En Montreal, Canadá, un hombre de 25 años abre fuego en un instituto preuniversitario de la ciudad. Mata a una estudiante de 20 años y se suicida.

[27 de setiembre 2006]
En Bailey, Colorado (EE.UU.), un hombre de 54 años toma a seis alumnas de secundaria de rehenes, asalta sexualmente a una de ellas y mata a otra antes de suicidarse.

[2 de octubre 2006]
En Pensilvania (EE.UU.), cinco niñas de la comunidad amish son ejecutadas a sangre fría por un repartidor de leche que entró a su escuela.

[16 de abril 2007]
Un estudiante surcoreano asesina a 32 personas antes de matarse en el campus de la Universidad de Virginia Tech, también en EE.UU.

[14 de febrero 2008]
En EE.UU., un joven dispara en el campus de la Universidad del Norte de Illinois y mata a cinco personas antes de suicidarse.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook