Por Pedro Canelo
El aeropuerto internacional Jorge Chávez ha dejado de ser el centro de las despedidas más conmovedoras en el Callao. El estadio Miguel Grau, a unos diez minutos de ese punto aéreo de llegadas y salidas, es hoy un espacio donde muchos solo vienen para decir adiós. Para decirle un "te veo pronto" al Boys, al querido y golpeado Boys que ahora sí parece que se va.
Sporting Cristal, al superar de visita por 2-1 al equipo rosado, escaló al primer lugar del torneo Clausura. Para hacerlo tuvo que conocer el sufrimiento. El suyo y el del otro. Porque tropezó consigo mismo en un partido ganado y porque se llevó al Rímac el último respiro de un cuadro que busca un corazón artificial para abrir los ojos y mirar sus últimos días en Primera.
Hubo dolor y bronca porque Wenceslao Fernández protagonizó una comedia del absurdo con sus dos amarillas innecesarias y dejó con diez al Sporting. También porque Boys todavía corre a pesar de que sus mismos dirigentes hace mucho le cortaron las piernas (les deben cuatro meses y ayer solo le dieron 100 dólares a cada uno de los jugadores).
Después del gol del persistente Amilton Prado, los rimenses acapararon la pelota casi todo el tiempo, pero se nublaron en el momento que debían fulminar. Boys reaccionó con lo poco que tiene y pudo no solo empatar con el golazo de Moura sino también acercarse a la ventaja. Allí comenzaron los problemas, porque en medio de sus avances los porteños reclamaron dos penales. Percy Rojas, el desafortunado árbitro que vimos ayer, le hizo el mejor homenaje al error.
Hubo dolor antes de la alegría porque a Cristal le costó recuperar la claridad. Danny Sánchez se encontró con una oportunidad inmejorable, pero falló. Cuando algunos comentaban que la inactividad rebajó las revoluciones del ex 'jotita', el mismo Sánchez necesitó una media tijera para hacerle el corte a cualquier duda.
Sufrimiento, pero sobre todo bronca. Al Boys ya le había dolido suficiente como para que un irresponsable Maestri hiciera un inoportuno contacto con la herida. Percy Rojas le sacó primero una amarilla y después la roja. Con eso se generó la locura con un Maestri descontrolado que la próxima semana recibirá una larga sanción. Como si en el Callao, además de las anticipadas despedidas, hubiera espacio para nuevas lamentaciones.
MINUTO A MINUTO
90' La indecisión. Percy Rojas primero le saca la tarjeta amarilla a Maestri y después lo expulsa junto con Franco Razzotti.
93' La ira. Maestri no entiende su expulsión, pierde totalmente el control e intenta agredir al primer árbitro asistente, César Escano. Cerca de la penosa escena, Juan Carlos Oblitas intenta detener al delantero del Boys y evita que la situación se degenere mucho más. Aquí comienza la gresca.
98' El apuro. Cinco minutos después de iniciada la bronca, Percy Rojas decide dar por culminado el encuentro.