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El 'Diamante' un día volvió a respirar

Cusco. Julio César Uribe es un técnico acostumbrado a la altura, pero ayer necesitaba algo más que un balón de oxígeno. Se le iba la vida, y en el recuento de los daños encontró la luz. Cienciano perdía en casa ante Alianza Atlético, pero en un segundo tiempo, en que hubo mucho amor propio, logró remontar el partido y le extendió la línea de crédito al 'Diamante'.

El equipo cusqueño no podía perder. Una derrota o empate no lo iba a hacer tambalear. Lo iba a dejar fuera del camino. La dirigencia imperial no se caracteriza por ser paciente, y Uribe lo sabía. Pero ayer sus dirigidos recuperaron el paso en la hora más oportuna.

EL CAMBIO DE ROSTRO
Como diría la balada de moda, en la etapa complementaria "todo cambió". El colombiano Jonathan Rodríguez le dio a su equipo un cuarto de hora de alegría y otro de pena. Anotó el gol sullanense y después se hizo expulsar mostrando su lado más infantil (botó el balón).

Primero un gol con el purísimo empuje de Mario Gómez y después un afinado Mariño que aprovechó un rebote en el área norteña le dieron vuelta al minuto más difícil.

Cienciano del Cusco se recupera en el torneo Clausura, pero aún sigue lejos en el octavo lugar. Las pretensiones de cosas grandes en el cuadro rojo aún bordean con lo inalcanzable, pero al menos ayer, en el Garcilaso de la Vega, hubo reacción.

En ese descanso, en esos quince minutos de entretiempo, el 'Diamante' Uribe al parecer encontró una solución a sus dilemas en la zona técnica cusqueña. Lo más importante es que ganó cuando se había olvidado de hacerlo.

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