Récord en ventas de vehículos
Por Ricardo Serra
Las ventas de vehículos nuevos en el Perú atraviesan por una etapa de auge, a tal punto que este año alcanzarían un récord cercano a las 100.000 unidades, un aumento de casi 100% con respecto a las del 2007, cuando también mostraron un fuerte dinamismo.
Además, para el 2009 se calcula que las ventas de automóviles podrían llegar a 130.000 unidades, siempre y cuando se haga efectivo el denominado bono de chatarreo y se detenga la importación de autos usados.
En este contexto, el sector automotor contribuye al desarrollo de sectores conexos, incluyendo a los servicios posventa, por lo que las marcas, que son más de 40, están realizando cuantiosas inversiones en infraestructura.
"No lo tengo cuantificado, pero, sin temor a equivocarme, diría que el monto de nuevas inversiones, solamente en locales y mejora de infraestructura para atender estos servicios (posventa), entre el año pasado y este año debe superar los US$80 millones. Se deben haber constituido este año no menos de 30 o 40 concesionarios y puntos de venta y de servicios nuevos en Lima y en provincias", refirió Ivan Besich, director ejecutivo de la Asociación de Representantes Automotores del Perú (Araper).
Por ejemplo, Toyota, que tiene la mayor participación de ventas en el Perú, invertirá entre US$7 y US$8 millones este año para ampliar sus áreas de venta y posventa, monto que se suma a los más de US$2 millones que invirtió el año pasado en la mejora de infraestructura.
"El crecimiento del mercado nos está obligando a ampliar toda nuestra capacidad de atención y para eso estamos abriendo en este segundo semestre tres o cuatro puntos adicionales en Lima, de ventas y servicios", comentó Rafael Chang, director ejecutivo de Toyota del Perú.
Mientras tanto, Derco, que representa a marcas como Suzuki y Chevrolet, invertirá US$10 millones en proyectos que incluyen locales en San Miguel y el cono norte, zonas que también evalúa Euromotors, que representa a Volkswagen, Seat y Porsche, y que ha invertido entre US$3 y US$3,5 millones desde hace dos años, según afirmó Manuel Rado, gerente posventa de estas marcas europeas.
Pero la ampliación de locales no es la única solución que encuentran las empresas. Estas también buscan mejorar su capacidad de atención a través de mayor eficiencia en los procesos o con la ampliación de turnos a sábados y domingos o en las noches.
"El 30% de los trabajos de servicio duraban entre una hora y media y dos horas. Ahora lo hacemos todo en una hora", señaló Julio Camones, gerente de servicio y comercialización de repuestos de Maquinarias (que trabaja con las marcas Nissan y Renault).
Dicha empresa, además, atiende a las flotas de los serenazgos, de Essalud, de ministerios, de mineras y de la policía entre las 8 de la noche y las 8 de la mañana, mientras que Derco ya tiene turnos desde las 7 de la noche.
Otra manera de mejorar los procesos es la modalidad de citas programadas que vienen aplicando diversos concesionarios. "En un momento estábamos dando citas para dentro de 5 o 6 días, pero ahora estamos más regularizados, a 1 o 2 días", indicó Marcos Villacura, gerente general de Derco.
Pero el tema de los nuevos locales no se resuelve con programar un monto de inversión, pues ha comenzado entre las marcas una carrera por encontrar lugares disponibles en Lima para almacenaje, venta y posventa.
"Cada vez es más difícil encontrar locales apropiados para almacenar los autos. Cerca de la costa hay lugares, pero el problema es lo salino del ambiente, que perjudica a los vehículos", indicó Villacura.
En cuanto a locales para servicios posventa, estos cada vez se están dirigiendo a distritos de la periferia de Lima, debido a que son escasos los de distritos más céntricos. Además, hay zonas, como las residenciales, donde las municipalidades no otorgan licencias para los talleres de las marcas.
Según Besich, estas están presenciando el encarecimiento de los terrenos en Lima, por lo que la expansión de los servicios posventa no está en zonas dentro del 'boom' inmobiliario.
"En el caso de los vehículos comerciales, hay ciertos puntos que son clásicos, como las salidas a las vías nacionales. Por ejemplo, la Carretera Central, la zona del sur de Lurín, etc.", comentó el director de Araper.
¿MÁS TRÁFICO?
No pocos en Lima se deben haber encontrado en un embotellamiento vehicular y se deben haber preguntado si hay espacio en la capital que soporte el fenómeno de las mayores ventas de vehículos nuevos.
Según los ejecutivos, Lima sí tiene espacio para más autos. Señalan, más bien, que el tráfico es pesado debido a que el parque vehicular está mal configurado.
"El parque es escaso, antiguo, con más de 17 años de antigüedad promedio, y está mal configurado, pues hay pocos buses y muchas combis y taxis. Todo esto puede hacer pensar que hay demasiados vehículos. Esto genera tal congestión que uno se ve obligado a tomar taxi, y tenemos 200.000 taxis en Lima, mientras que Bogotá tiene 100.000", comentó Edwin Derteano, vicepresidente de la Asociación Automotriz del Perú.
Según Besich, en el transporte público hay entre 45.000 y 50.000 vehículos que podrían ser sustituidos por 15.000, pero de gran capacidad de pasajeros.
"Lima es una ciudad con baja tasa automotriz. El problema es el transporte público deficiente. Por eso es que muchas personas prefieren usar automóviles privados. Si el transporte público fuera más organizado y su servicio de mejor calidad, probablemente no sucedería esto", dijo Juan Tapia, presidente del Centro de Investigación y de Asesoría del Transporte Terrestre.
PRECIOS Y STOCKS
El aumento de las ventas de autos nuevos fue impulsado por factores como la mejora de la economía, las favorables tasas de interés de los bancos y la menor carga tributaria en los precios de los vehículos. Según los entrevistados, se produjo una reducción de los precios de entre 6,5% y 9% luego de que el Gobierno bajara el arancel de 12% a 9% en octubre del año pasado y redujera el Impuesto Selectivo al Consumo de 12% a 0% en diciembre.
Sin embargo, los menores precios fueron opacados este año porque subieron los costos de los vehículos en origen, debido al alza de las materias primas, así como de los fletes debido al mayor precio de los combustibles.
De otro lado, un fenómeno que se produjo en todo el mundo fue el de la falta de stocks, debido a que la demanda superó a la oferta.
"Hubo alguna limitación. Algunas marcas tenían listas de espera de hasta cuatro meses, pero eso se ha ido regularizando y a partir de agosto se ha restablecido el abastecimiento", comentó Besich.
Además, dijo que hay mercados que, con los problemas de recesión, han disminuido sus ventas de autos, lo que permitió que se pueda cubrir la demanda insatisfecha que había en el Perú.
OTROS EFECTOS
El avance de las ventas de vehículos nuevos trae otros efectos como, por ejemplo, una mayor formalización. Dado que una flota de vehículos nuevos es un activo valioso para una empresa, esta ya no se daría el lujo de no asegurarla o de usar cualquier tipo de combustible informal. Además, buscará conductores capacitados y le dará un buen mantenimiento a la flota.
La mayor venta de vehículos también generará una mayor actividad en la importación de repuestos, en servicios de mantenimiento, en la industria metalmecánica (para las tolvas, cisternas, etc.), servicios logísticos y aduaneros, almacenaje, publicidad, entre otros.
Según un informe de Apoyo Consultoría encargado por Araper, las empresas afiliadas a ese gremio gastaron S/.152 millones en servicios logísticos en el 2006, S/.34 millones en publicidad, S/.6 millones en tecnologías de información y S/.13 millones en alquiler de inmuebles, entre otros gastos.
El reporte señala que la cadena de comercialización de vehículos nuevos, así como la venta de repuestos y de servicios posventa habría generado recursos para el fisco por S/.1.390 millones en el 2007, equivalente al 2,4% de la recaudación total por tributos.
SIGUEN LAS TENDENCIAS
Préstamos se incrementan
El financiamiento a los consumidores de vehículos nuevos sigue la tendencia alcista del sector automotor. Así, Hubert de la Feld, presidente del directorio de la Asociación de Bancos, manifestó que el saldo vigente de préstamos vehiculares es de US$300 millones, mientras que en marzo del año pasado el monto era de US$150 millones.
Además, indicó que los niveles de morosidad son bajos, a pesar de un leve aumento en los últimos meses, de 0,20% a 0,50%.
De otro lado, dijo que la crisis internacional, que podría traducirse en un incremento de las tasas de interés, no detendrá el crecimiento de los créditos vehiculares, pero sí le quitaría velocidad.