Singapur [AP]. El español Fernando Alonso ganó ayer la primera carrera nocturna de la Fórmula Uno al imponerse en un Gran Premio de Singapur, después de remontar desde el lugar 15 en la línea de largada.
Pese a quedar tercero, el británico Lewis Hamilton (McLaren) amplió a siete puntos su ventaja sobre el brasileño Felipe Massa (Ferrari) en la puja por el campeonato de pilotos cuando quedan solo tres carreras más en la temporada. El alemán Nico Rosberg (Williams) entró segundo.
En una accidentada carrera, Alonso (Renault) fue el más beneficiado por un inesperado vuelco de la suerte cuando Massa sufrió un percance en su primer repostaje. Fue el vigésimo triunfo del bicampeón mundial español en la F1, y el primero desde el GP de Italia el 2007.
Luego de partir en la pole position, Massa resignó sus opciones de triunfo cuando la manguera de la gasolina se quedó enganchada en su bólido y diseminando el líquido en el aire. Del primer puesto, el brasileño se vio rezagado hasta el último lugar.
A un punto del Hamilton al inicio de la jornada, Massa finalmente terminó en un distante lugar 13 y sin sumar unidades. Alonso tuvo que partir muy retrasado debido a un percance que le impidió participar en la segunda sesión clasificatoria.
Su suerte cambió drásticamente gracias a una falla del brasileño Nelsinho Piquet, su compañero de equipo que estrelló su bólido contra un muro en la vuelta 14.
El carro de seguridad tuvo que hacer su primera aparición, en un momento en el que Alonso ya había cumplido con su primera parada en boxes.
Así, Alonso aprovechó que los principales protagonistas tenían que reabastacerse de gasolina. Además, la presencia del coche de seguridad implicó que no se podían hacer adelantamientos.
Todo eso le permitió al español subir puestos vertiginosamente, y se situó quinto.
TODO A SU FAVOR
Una vez que todos los bólidos pararon, Alonso quedó atrás de Rosberg, el italiano Jarno Trulli (Toyota), el italiano Giancarlo Fisichella (Force India) y el polaco Robert Kubica (BMW Sauber). Pero Rosberg y Kubica tuvieron que purgar sanciones por haber entrado a boxes cuando se había dado la orden de cierre por el auto de seguridad.
Lo de Massa no fue el único infortunio para Ferrari. El actual campeón finlandés Kimi Raikkonen se estrelló contra una barrera de protección cuando faltaban tres vueltas para concluir la competencia.
PUNTO DE VISTA
Quién dijo no*
Horas antes de iniciada la prueba Fernando Alonso tiraba esta frase: "La carrera está perdida". Fiel a su estilo, el español dejaba bien claro que solo iría de paseo por Singapur, tras haber clasificado muy atrás y en un circuito que permite pocos sobrepasos. Sin embargo, los autos de seguridad, que parecen ser hinchas de Renault, jugaron a favor del asturiano. Sería egoísta no agradecer a Nelsinho Piquet la victoria, ya que haber destruido otro monoplaza propició que Alonso sacara ventaja de un reabastecimiento temprano. Quizá esto sea lo mejor que ha hecho el brasileño por su equipo este año.
Por su parte, Nico Rosberg volvió a poner en pantalla a los decaídos Williams, con una carrera manejada brillantemente desde boxes. Nico traía un buen auto, por lo que el retraso de su penalización fue minimizado con un ritmo contundente cuando estuvo en la punta.
Uno de los grandes perjudicados de ese primer Safety Car fue Hamilton. Sin embargo --y contra todo pronóstico-- supo mantener la calma y acabó en un tercer lugar de oro, dado que los de Ferrari iban decorando las paredes ayudados por el equipo, que nuevamente colaboró para que les fuera mal. Simplemente una carrera patética para los de Maranello, potenciada por errores infantiles de manejo de los pilotos.
*Gianni Galletti. Ruedas & tuercas