BEIRUT [DPA]. Cinco personas, entre ellas tres soldados, murieron y otras treinta resultaron heridas ayer al explotar una bomba al paso de un autobús militar en la periferia de la ciudad de Trípoli, en el norte del Líbano, informaron fuentes de seguridad y hospitalarias.
La mayoría de las víctimas son soldados. En el autobús viajaban 24 militares del ejército libanés. Entre los heridos, algunos graves, se encuentra un niño de 3 años.
Según las primeras investigaciones, la bomba, que estaba escondida en un automóvil, fue activada por control remoto. La onda expansiva de la explosión causó la rotura de ventanas y daños en varios automóviles.
EN PLENA HORA PUNTA
Un funcionario policial que se encontraba en el escenario del ataque dijo a DPA que la bomba hizo explosión en la entrada sur de la ciudad, cuando el minibús se dirigía hacia la capital libanesa, Beirut, en hora punta de la mañana.
Hasta el momento, ningún grupo se ha atribuido la autoría del atentado, pero el policía dijo que se sospecha de un movimiento fundamentalista, posiblemente de Fatah al Islam.
La policía y el ejército acordonaron el área tras la explosión y los expertos forenses comenzaron a recoger pruebas sobre el terreno, mientras los afectados intentaban informarse sobre la suerte de sus seres queridos.
El Líbano ha sido escenario de numerosos atentados en los últimos años, en su mayoría dirigidos contra políticos, periodistas y militares.
Por otra parte, medios libaneses informaron ayer que fueron vistas tropas sirias construyendo fortificaciones en un área considerada territorio libanés cerca de la frontera de Siria con Líbano. Los soldados sirios permanecieron en el área pese a la retirada de Siria de Líbano en abril del 2005, tras la presión recibida por el asesinato del ex primer ministro Rafik Hariri.
SEPA MÁS
4 En agosto una explosión similar mató a 14 personas, entre ellas nueve soldados, en lo que fue el atentado más mortífero perpetrado en el Líbano en los tres últimos años.
4 El ejército libanés se vio, el año pasado, atrapado en una batalla de 15 semanas con el grupo Fatah al Islam en el campo de refugiados palestinos de Nahr al Bared, que dejó 400 muertos.