El comunero Félix Canchaya Limache, poblador de la comunidad de Río Seco que pertenece al centro poblado de Canayre, distrito de Llochegua, provincia de Huanta, habría muerto tras una incursión de las Fuerzas Armadas a la zona. Así lo denunció el consejero regional de Huanta, Zacarías Morales Castillo.
Según Morales, el comunero formaba parte del grupo de once personas, entre ellas una menor de 2 años, que el pasado 31 de agosto desapareció de Río Seco, que es parte de la ruta de la droga del Valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE) y es frecuentada por remanentes terroristas.
Los desaparecidos son Félix Canchaya Limache, Maximiliano Pichardo Fernández, Jesús Pichardo Fernández, Moisés Pichardo Pichardo, Rosa Chávez Iguncha, Frecialinda Chávez Pichardo (la niña de 2 años), así como cinco extractores de madera que habían arribado a la zona, cuyos nombres se desconocen.
La información dada a conocer ayer por Morales le fue proporcionada por Lucy Pichardo Fernández, una pobladora de Río Seco que logró huir junto a sus tres hijos de la supuesta incursión y que ahora se encuentra en Huamanga.
Según Pichardo, el 31 de agosto Río Seco fue sobrevolado por helicópteros que lanzaban bombas a las viviendas obligando a los pobladores a huir. Ella escapó junto a sus hijos y su esposo, pero luego este regresó a su vivienda en busca de sus documentos y ropa. Desde entonces no sabe qué ocurrió con él.
NO HAY RECURSOS
Pichardo ha formalizado su denuncia la semana pasada ante la Segunda Suprafiscalía de Derechos Humanos de Ayacucho con el apoyo de la Defensoría del Pueblo. Sin embargo, nadie se ha trasladado al lugar para verificar las denuncias.
Desde Lima, Eduardo Vega, primer adjunto de la Defensoría del Pueblo, confirmó conocer la denuncia. Sin embargo, dijo que dicha institución no cuenta con recursos económicos para movilizarse al lugar y confirmar los hechos descritos.
Voceros de las Fuerzas Armadas en el VRAE confirmaron que desde el 30 de agosto fuerzas combinadas del Ejército, Policía Nacional, Fuerza Aérea y de la Marina han ingresado a Vizcatán, bastión de los terroristas en el VRAE. La operación, que es considerada exitosa, pues el lugar ha sido recuperado, dejó 20 uniformados heridos y 4 terroristas muertos.
Las fuentes de las fuerzas del orden niegan que durante esta operación se hayan producido desapariciones forzosas, aunque reconocen saber de la reciente denuncia sobre los desaparecidos de Río Seco.