RECORRIDO. Por el Perú Orgullo por lo nuestro
Por Julio Pérez Luna
Vestida totalmente de rosado y con una flor amarilla en el sombrero, Hannah Cristóbal, de 11 años, nos mostraba una pequeña parte de las 6.815 hectáreas del bosque de piedras de Huayllay, inconmensurable territorio de Cerro de Pasco de naturaleza mística y suelo de ichu y champa.
Ayudada por un breve álbum de fotos, nuestra pequeña guía señalaba las formas más populares que, con imaginación, uno puede identificar en las gigantescas rocas: el guardián, en lo alto de las piedras; abajo, el cocodrilo; por acá la tortuga; más allá, la oración de la osa y el perrito del circo.
Hannah, que acompaña a los visitantes del bosque como guía desde que tenía 3 años y vive con sus padres y sus dos hermanos mayores en una humilde casa que está muy cerca de la entrada al bosque de piedras, se reía con timidez cuando cada uno de los visitantes, los ganadores del concurso de las Siete Maravillas del Perú de El Comercio, descubrían nuevas formas en las piedras, diferentes a las patentadas por los pobladores de la zona. "Por acá, una iguana; más allá, una niña con mochila y Darth Vader con algunos de sus soldados imperiales", relataban los recién llegados.
Así, Graciela Zárate, Zenaida Ballón, Luis Rivera Grados, Carolina Mejía, Miriam Hurtado, Richard Huamán Medina y los hermanos Magaly y Juan García Eguizábal recorrieron la primera de las siete rutas preestablecidas en el bosque. Cuando regresaban al minibús, una corta granizada los despidió de esta maravilla peruana.
DENTRO DE LA GRUTA
Tras pisar la quinta maravilla del recorrido (que empezó a principios de mes en Cajamarca y continuó por Amazonas, San Martín y Chiclayo) nuestros lectores ingresaron a la impresionante gruta de Huagapo, que se ubica en el distrito de Palcamayo, a 33 kilómetros de Tarma.
Los recibieron fabulosas estalactitas y estalagmitas de miles de años, y el río Huagapo, que recorre el interior de la caverna (hasta los 2.800 metros de profundidad que se han explorado). Nuestros ganadores avanzaron apenas unos 200 metros, pues poco después el camino se llena de agua y a la altura de los 1.600 metros es necesario un equipo de buceo para avanzar. Sin embargo, fue suficiente para quedar encantados con esta gigantesca garganta de montaña que, se cuenta, sirvió de triste refugio para las mujeres y niños de los antiguos taras, quienes fueron vencidos en batalla por los incas de Pachacútec.
En estos días, la gira de las siete maravillas continúa por Arequipa y terminará en el Cusco.
PARA TENER EN CUENTAAsimismo, usted también puede pasar la noche en una de las casas del bosque de piedras a cambio de unos S/.15.
Por otro lado, para visitar la gruta de Huagapo (3.572 m.s.n.m) es necesario que lleve botas de caucho. Fuera de la caverna hay lugares para comer e, incluso, recrearse. El costo de la entrada es de S/.1.